¿Somos educados cuando interrumpimos?

ReuniónPosiblemente interrumpir a una persona mientras habla no sea la conducta más educada de todas. Por más que inconscientemente lo hayamos hecho en alguna que otra ocasión, es probable que nos molestemos cuando nos interrumpen en medio de nuestras palabras. Sin embargo, imaginemos por un instante la siguiente situación: En una importante reunión laboral, ese locuaz colega que se expresa particularmente correcto toma la palabra. Su discurso, aunque muy bien hablado, parece tener principio pero no final, y no está precisamente enfocado en el tema que dio origen a la reunión… entonces comienzas a buscar entre sus colegas signos de impaciencia como para juntar aprobación para la interrupción… ¿Te atreverías a interrumpirlo?

La respuesta indudablemente variará de acuerdo con la cultura en donde suceda esta situación. Partiendo de la base que todos somos individuos únicos en nuestras sociedades, la manera en que las personas se comunican varían a través de las culturas. Esto es quizás uno de los elementos más críticos para comprender a una sociedad. Abarca un gran abanico de aspectos dentro de la comunicación, como por ejemplo el uso de comunicación no verbal, el grado de franqueza o delicadeza al transmitir la información o la necesidad de evitar conflictos.

En países con orientación a la comunicación directa, como Estados Unidos, Alemania o Australia ser un presentador efectivo con habilidades en el manejo de elementos audiovisuales será premiado por sobre la formalidad y elocuencia. El objetivo es “pasar el mensaje”. El uso de humor, expresar desacuerdo, desafiar a colegas o incluso al jefe, todos son considerados apropiados. Es probable que si la situación anterior hubiese ocurrido en algún país con perfil de comunicación directa, la persona hubiese sido interrumpida, para solicitarle que “vaya al grano” sin que esto signifique una falta de respecto.

Por el contrario, en culturas de comunicación indirecta, como Japón, India o Colombia, el conflicto debe ser evitado o tal vez manejado en forma privada y diplomática. El uso de la ironía o el sarcasmo no es apreciado. La elocuencia y el carisma son valorados y los líderes serán evaluados en base a sus habilidades de oratoria. Uno podría esperar que el colega de nuestro ejemplo no sería interrumpido durante su intervención para evitar generar un mal momento. A lo sumo, eventualmente su superior le pedirá con tacto que en sus participaciones posteriores sea un poco más breve.

¿Con cuál grupo te identificas? ¿Qué hubieses hecho en esta situación?

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