¿Por qué piensa Fiat que puede triunfar donde Daimler fracasó?

La fusión intercontinental entre Chrysler (Estados Unidos) y Daimler (Alemania) en 1998 se la denominó el acuerdo del siglo y prometía alcanzar importantes objetivos estratégicos para ambas compañías. Sin embargo, como en tantas instancias de negocio, se ignoró el elemento humano, lo cual probó ser un contribuyente clave en el fracaso. Ignoraron el impacto de la cultura.

Varios años después de la separación de ambas compañías, el plan de recuperación de Chrysler ha generado mucha discusión y comentarios (Leer el artículo del New York Times). El plan incluye la adquisición de parte de Fiat de una porción significativa (más del 20%) de la compañía. La esencia de la estrategia de Fiat es brindar su tecnología en pequeños autos y aprovechar la red de concesionarios de Chrysler para vender sus Fiats a lo largo de EEUU. Se trata de un plan audaz y ambicioso. Quizás resulte útil para Sergio Marchionne, el CEO de Fiat, saber que no se debió a la ausencia de tecnología lo que llevó a Daimler perder el 80% de su inversión de más de US$ 36 billones en Chrysler. De hecho, se debió a un choque en las culturas corporativas y nacionales.

Si miramos un poco hacia atrás, gerentes y empleados de Daimler y Chrysler carecían completamente de preparación para los grandes obstáculos que sus respectivas culturas iban a presentarles. Nadie anticipó que los agentes de venta de Daimler no iban a vender los autos de Chrysler ni que sus ingenieros no iban a compartir el chasis con Chrysler.

Los signos de choque cultural se hicieron evidentes desde el comienzo. El éxito de Chrysler estaba basado en la cultura “cowboy” que les permitía a los empleados lograr cosas rápidamente de una forma libre y espontánea. A los managers se les otorgaba la autoridad para tomar decisiones, se sentían cómodos con el riesgo y tenían que operar en un ambiente relativamente plano. Claramente, en el contexto de Daimler, la precisión era un valor compartido a lo largo de la organización, y esos 2 valores entraban en conflicto directo. ¿Cómo podría alguien actuar con velocidad cuando esto mismo podría poner en riesgo la precisión? En ese momento, los ejecutivos más experimentados, encerrados en sus planificaciones financieras y estructurales de la fusión,  fallaron en definir la necesidad de un plan de comprensión y adaptación cultural.

El plan de Marchionne subestima el impacto cultural de contar con equipos gerenciales integrados por fabricantes italianos y dirección de Chrysler, hecha de sindicatos y oficiales gubernamentales, lo cual podría, sin duda, hundir este acuerdo. A diferencia de Daimler, Fiat no está invirtiendo su propio dinero. Por supuesto, no se trataba de ausencia de tecnología alemana lo que hundió el acuerdo Daimler-Chrysler, sino más bien el conflicto cultural con el cual tuvieron que lidiar.

¿Alguna vez formaste parte de una fusión entre empresas con culturas muy diferentes? Comparte tu experiencia!

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2 comments on “¿Por qué piensa Fiat que puede triunfar donde Daimler fracasó?

hector fabian

Alla por los ’90 nos fusionamos con una empresa del mismo rubro que el nuestro,postal,de estructura,mas chica,medianamente tecnologica, bastante ordenada y rigurosa en su forma de trabajo.Hubo cambios de todo tipo,con sus pro y sus contras, con el tiempo nos fuimos acomodando pero el camino no fue nada facil.

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