Japón en la lupa: Una cultura bajo presión

Japón es un archipiélago de 6852 islas. Las 4 islas más grandes representan el 97% de su superficie terrestre. Es una de las naciones más densamente pobladas del mundo con una sociedad extremadamente homogénea y solo un pequeño número de extranjeros, siendo los coreanos el grupo más grande.

A pesar de la importante recesión a lo largo de la última década e incluso en el mismo siglo 21, Japón continúa siendo una potencia económica global, representando la tercera economía más poderosa, luego de Estados Unidos y China. Japón se ha visto severamente invadido por una confluencia de desafíos, que van desde su gran dependencia por la importación de alimentos y materias primas para sus instalaciones de producción hasta  el envejecimiento y reducción de su población. También existen presiones competitivas que enfrenta del resto del mundo, particularmente de Corea y China.

Japón retiene una cultura tradicional con fuertes jerarquías sociales y de empleo. Hasta recientemente, la mayoría de los japoneses disfrutaban de un empleo de por vida, sin embargo, este y otras tradiciones se encuentran bajo presión al ser influenciados por las culturas e ideas occidentales.

Armonía y dependencia grupal

La armonía (“WA”) es un valor clave en la sociedad japonesa. Armonía es la filosofía de referencia para un japonés en la familia, en los negocios y en la sociedad en su conjunto. La traducción más literal es “círculo”, la cual fue el primer nombre del país. El concepto es derivado del Confucionismo y significa paz, armonía, unidad y completitud del grupo. El preconcepto básico es que el individuo sólo se encuentra incompleto y únicamente puede alcanzar la auto-realización como parte de un grupo. Las personas piensan que las necesidades de la sociedad sobrepasan sus deseos personales.

La necesidad de relaciones armoniosas está reflejada en casi todas las conductas. Las personas hacen un gran énfasis en la amabilidad, la responsabilidad personal y el trabajo en conjunto para el bien general en lugar del individual. No dicen “no”. Presentan hechos que pueden ser desagradables en una manera gentil e indirecta. Los japoneses creen que rechazar un pedido de alguien causa vergüenza y pérdida de “cara” hacia esa persona. Si el pedido no puede ser acordado, dirán, “es inconveniente” o “está bajo consideración”. Incluso pueden ignorar el pedido y pretender que nunca fue realizado.

Concepto de cara

Cara es una marca de dignidad personal y significa mantener un alto estatus con sus pares. Un japonés no intentará hacer nada que cause perdida de cara. Por lo tanto, por lo general no critican abiertamente, insultan o resaltan a una persona. Si las personas no son tratadas con respeto o si se minimiza su estatus, la relación se romperá.

Existen estrictas reglas sobre lo que representa un tema “seguro” de conversación. Más allá de lo que diga, trate no ser demasiado efusivo o usar demasiados gestos mientras hable. Es mejor evitar cualquier tema que pueda ser considerado controversial y evitar realizar preguntas personales hasta que la persona toque el tema.

Jerarquía y atribución de estatus

Los japoneses son muy concientes de la edad y el estatus. Esto es derivado del Confucionismo, el cual enfatiza el orden social. Cada persona tiene un lugar distintivo en la jerarquía, sea la familia, la familia extendida o una situación social o de negocios. Incluso, esto puede detectarse en el idioma. Existen diferentes terminaciones en los verbos dependiendo de si alguien es de una jerarquía superior o inferior al hablante.

Las tarjetas de negocios (llamadas “meishi”) son intercambiadas constantemente de una manera altamente ritualizada. Estas representan la “cara” que una persona extiende al mundo exterior y se presentan luego de la presentación inicial. Sostenga la tarjeta con ambas manos, con los dedos ubicados en la esquina superior de la misma (tanto al entregarla como al recibirla). Se acostumbra una pequeña inclinación cuando se presenta la tarjeta de negocios.

Sabores elegantes

La estética de la comida japonesa, su presentación y comer son partes integrales de la cultura como el lenguaje. Más que una simple manera de sustento, la comida es presentada y consumida de una forma estilizada, elegante y artística, repleta de protocolo. Expresa respeto.

La comida se sirve en una ceremonia casi reverencial, y la cocina típica japonesa es una experiencia enriquecedora. Los sabores son delicados y las texturas y colores deben ser armoniosos tanto en los platos como en el paladar. Los palos son los utensilios para comer y son más cortos que la variedad china.

¿Cual es tu experiencia en la interacción con japoneses?

Estas son algunas “generalizaciones” que pueden ayudarte a comprender mejor el comportamiento que ves y observas. Aunque las generalizaciones pueden ser útiles y aplicables, también pueden ser incorrectas y perniciosas. Estas características pueden variar significativamente entre varios individuos, grupos y culturas en Japón. No asumas que describen a todos los japoneses.
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