Reprimendas por igual

Luciano Moreoni, un supervisor de construcciones de una firma de ingeniería internacional, tiene la reputación de ser estricto pero justo. Se lo conoce como una persona con carácter y confrontador, que siempre dice lo que piensa. Nunca dudó en llamar la atención a quién él consideraba que se estaba desempeñando insatisfactoriamente. Aún cuando durante sus 6 años en la compañía Luciano nunca trabajó afuera de Argentina, fue seleccionado para supervisar la construcción de un nuevo proyecto de hotel en Dubai, esencialmente debido a su sobresaliente desempeño en el trabajo.

En este proyecto, Luciano estaba a cargo de supervisar el trabajo de cerca de una docena de trabajadores argentinos y casi 100 sauditas. No pasó mucho tiempo en que Luciano descubrió que los trabajadores sauditas, desde su propia perspectiva, no eran para nada tan confiables como los trabajadores que había supervisado en Argentina. Se estaba volviendo crecientemente frustrado con la aparente falta de competencia de la fuerza laboral local. Siguiendo con el estilo de liderazgo que le reportó tanto reconocimiento en su país, reprimiría a cualquier trabajador que no estaba realizando su trabajo apropiadamente y se aseguraría de hacerlo públicamente, de manera que sirva de lección para el resto de la plantilla. Estaba convencido que se encontraba haciendo lo correcto y que estaba siendo justo ya que, después de todo, reprendía por igual a los argentinos o sauditas. Sin embargo, luego de un tiempo se encontraba en aprietos por el hecho que los problemas parecían estar creciendo cada vez peores y más numerosos.

¿Qué consejos le darías a Luciano?

Respuesta ICEBERG:

Las reprimendas públicas es una de las varias técnicas que pueden ser utilizadas con bastante efectividad para cambiar la conducta de las personas en países con una tendencia a comunicarse en forma más directa. En el mundo islámico, sin embargo, como en muchos otros países de comunicación más indirecta como México, China, Perú, etc., la preservación de la dignidad y el auto-respeto es absolutamente esencial. Por lo tanto, la reprimenda pública será totalmente contraproducente. Si los sauditas sienten que han sufrido una pérdida de dignidad personal porque han sido criticados en público, lo pueden llegar a tomar como una deshonra a sí mismos y a sus familias. Y cuando Luciano insistió con el uso de esta técnica “motivacional”, no hacía más que ganarse la antipatía de quienes eran objeto de sus reprimendas y  también de sus compañeros de trabajo, quienes se sentían heridos por ellos. Cuando esto sucede, la persona dando las reprimendas pierde el respeto de aquellos que la presencian.

Como muchos de los comentarios al caso afirmaron, ante la eventualidad de ser asignado internacionalmente, es preciso desarrollar un conocimiento general de la cultura donde uno va a estar viviendo y trabajando. Evidentemente, el estilo de liderazgo de Luciano no era exactamente replicable en el contexto cultural de un país árabe y muy posiblemente tampoco en varios otros países. El proceso lógico que Luciano debió haber seguido es:

  1. Luciano debió haber trabajado para hacerse personalmente consciente de que existen supuestos culturales aprendidos, que en muchos casos, son inconscientes. Estos supuestos son diferentes con personas de otras culturas. Su ausencia puede generar empresarios y profesionales culturalmente insensibles a la hora de interactuar con personas de otras culturas.
  2. Luego era necesario que conociera las diferencias con los sauditas, especialmente en términos de expectativas de liderazgo. Si no se conocen estas diferencias, muy posiblemente se atribuya un significado donde no lo hay o se pierda un significado donde sí lo había, tal como le sucedió a Luciano en Dubai.
  3. Por último, es necesario desarrollar las habilidades necesarias para comunicarse efectivamente con la contraparte extranjera y saber gestionar efectivamente un equipo intercultural.

Ser Inteligente culturalmente provee las bases para ser capaz de manejar la diversidad a través de una empresa global. La habilidad para comunicarse efectivamente con personas de diferentes culturas y perspectivas es esencial para crear un ambiente laboral inclusivo, productivo e innovador. Esta capacidad, llamada “Inteligencia Cultural” es la plataforma para apalancar los aportes de las personas para maximizar la rentabilidad y los resultados operativos y lograr el crecimiento de su organización.

161

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *