A quién acuden las empresas para conocer sobre el país de interés

Uno de los errores más comunes que cometen las empresas a la hora de educarse sobre la cultura del país donde quieren desarrollar negocios o donde estarán trasladando parte de su personal, es la de acudir a personas que desconocen sobre cuál es la mejor manera de interactuar con esa cultura.

ICEBERG Inteligencia Cultural desarrolló una encuesta para conocer cuáles son las principales fuentes de información y conocimiento sobre los países objetivos de nuestros esfuerzos empresariales. Los resultados fueron los siguientes:

1. Personas que hayan vivido en esa cultura (36%)

Bajo esta categoría se encuentran empleados de la empresa, amigos y conocidos que circunstancialmente han vivido y/o trabajado en el país de interés. Sin embargo, al no ser expertos sobre el desarrollo de competencias interculturales, existen una serie de “peligros” de contar con estos recursos para aprender sobre una cultura:

  • Pueden empeorar las cosas. Esas personas pueden estar compartiendo sólo las malas experiencias que tuvieron o pueden ser propensos a usar estereotipos que sólo sirven para perpetuar los malos entendidos. Eso ha sucedido con uno de nuestros clientes que utilizaba a aquellas personas que regresaban de un extenso viaje en determinado país, como expertos en la materia para dar orientación a quienes estaban por partir. Las personas elegidas terminaron pintando un escenario innecesariamente duro que era demasiado simplista sobre cuestiones reales. Esto representó altos costos para la compañía y la dificultad de reclutar nuevos interesados en asignaciones internacionales.
  • Es muy probable que proporcionan experiencias anecdóticas excepcionales, pero… ¿Acaso esas experiencias que están siendo compartidas son representativas de las experiencias típicas o generales de alguien que trabaja con o en ese país? ¿Es lo que se comparte probable que suceda? La gente de la empresa puede ofrecer a sus propios métodos para lidiar con los desafíos culturales que se enfrentaban, lo cual sin duda es valioso. Pero estos métodos pueden no ser del todo aplicables a la situación que enfrentará un grupo diferente. Peor aún, lo que funcionó para una persona puede exacerbar las tensiones en un contexto distinto, pero la experiencia limitada de los recursos internos puede significar que no disponen del conocimiento suficiente para compartir eso.
  • Tu recurso probablemente no tendrá una gran variedad de herramientas para utilizar y puede terminar promoviendo la idea de desarrollar nuevas soluciones para problemas culturales, cuando existen casos de éxito (desconocidos para ellos) que ya están disponibles. Como resultado, podrá estar gastando tiempo y recursos preciados para “reinventar la rueda”, cuando técnicas interculturales probadas podrían haber sido implementadas en forma económica y más rápida.

Libros o Internet (25%)

Muy posiblemente parte de la información que necesita conocer pueda encontrarla en el interminable mar de artículos, notas y datos sobre los países. Sin embargo, lo que no se puede obtener es la discusión cara a cara que permite identificar cuáles son los principales desafíos que estará enfrentando y de esta manera, eliminar la ansiedad de mudarse o interactuar con personas de otra cultura.

Profesionales Interculturales (18%)

Los consultores interculturales ofrecen la posibilidad de filtrar la información sobre una cultura de una manera objetiva, describiendo comportamientos y acciones basadas en estudios antropológicos de los países de interés. A largo plazo, el éxito de una empresa en el mercado internacional, requiere de la capacidad de trabajar conscientemente a través de los “porqués” detrás de la conducta, necesidades o actitudes de cada cultura, de manera de construir técnicas que unan las diferentes perspectivas de las culturas. (Conoce los antecedentes de un buen consultor intercultural)

Locales/nativos de esa cultura (16%)

Conversar con personas de otra cultura puede ser interesante, incluso instructivo, pero no espere que sean expertos en su cultura sólo porque nacieron o fueron criados allí. En realidad, los locales de cualquier lugar aman pensar que son expertos culturales, y después de todo, sí que saben algo sobre el lugar donde provienen, no es así? Por supuesto que sí, pero pocas personas pueden dar un paso al costado y asumir el rol de un observador confiable e independiente sobre su propia cultura. Lee más.

¿Cuál fue tu experiencia al utilizar cada uno de estos recursos para aprender sobre la cultura en la cual querías vivir o hacer negocios?

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