¿Tu opinión cuenta en una reunión multicultural?

En una tarde de primavera, Lauren Konig, una profesional estadounidense de RRHH, juntó a un grupo de 8 personas en una pequeña sala de reuniones en Argentina. Lauren se encontraba en las etapas finales de la creación de un programa intensivo de formación intercultural para aquellos que tenían una elevada exposición internacional.

Por lo general en su compañía, una reunión intensa en contenidos sólo incluiría a aquellos que tuviesen algún conocimiento en la teoría intercultural y diseño de programas. Pero esta vez, Lauren incluyó al equipo administrativo de soporte, dado que ellos eran responsables de ayudar con la logística del evento. Y como probablemente iba a discutirse sobre logística, resolvió que era más eficiente incluir esos temas ahora y realzar la cohesión del equipo, por más apretada que estaba la agenda.

Familiarizada con el sentido más grupal de los argentinos y los valores levemente igualitarios, Lauren era consciente de que se esperaba que todos participaran en la reunión. Todos esperarían que sus opiniones fueran tomadas bajo seria consideración, desde el más experimentado compañero hasta la secretaria que recién había entrado a la organización. Todos se consideraban iguales en el grupo.

Lauren comenzó la reunión mostrando las diapositivas cargadas de contenido que conformaban la mayor parte del programa de entrenamiento. Inesperadamente, una joven mujer intervino, “No creo que deberías decir eso de esa manera. Alguien podría ofenderse. Deberías decirlo de esta otra manera”, y ofreció otra elección de palabras. Lauren trató de dejar atrás el comentario y continuar, pero otro colega incluyó opiniones adicionales que Lauren sentía que eran de menor valor. De repente, Lauren sintió que su agenda cuidadosamente elaborada se caía a pedazos…

Este tipo de reuniones multiculturales son parte de la estructura organizacional establecida para alinear y sinergizar los esfuerzos corporativos de una empresa multinacional. Sin embargo, los desafíos que implican las diferencias culturales ponen enormes obstáculos para el éxito de una reunión:

  1. Cómo asegurarse de que todos participen
  2. Cuánto tiempo inicial se asignará a conversaciones informales
  3. Cuál será el flujo de la conversación y el significado de las interrupciones
  4. Cómo se manejarán situaciones y temas conflictivos
  5. Cuáles temas se deberían tratar y cuáles no
  6. Cómo se tomarán las principales decisiones
  7. Qué tan abiertas o claramente definidas serán las agendas de los temas a tratarse

Las reuniones son una disciplina fundamental en las organizaciones. Sin embargo, la dinámica de una reunión y el significado atribuido a una reunión exitosa varía ampliamente entre culturas. Para su disgusto, Lauren sabía que tenía que reprimir su preferencia cultural personal de poner un cierre rápido a la discusión. Era consciente de que en una sociedad más grupal, como la Argentina y aún más en muchas otras de Latinoamérica y Asia, cada opinión debería ser considerada y en muchos casos, el consenso era necesario. Posiblemente en casa, en Washington, una cultura más individualista, podría haber puesto fin al diálogo imponiendo su voluntad individual, especialmente cuando ya cuenta con el apoyo de la mayoría.

Otro elemento a tener en cuenta es el grado de percepción de la autoridad. En sociedades más jerárquicas, las reuniones son realizadas con el propósito de discutir decisiones que ya han sido tomadas o serán tomadas por los líderes. Es considerado desconcertante e inapropiado pedir la opinión de los subordinados en la presencia de un gerente. Una y otra vez escuchamos historias sobre trabajadores chinos, indios y japoneses que no hablan durante una reunión porque alguien de mayor estatus está presente.

¿Has participado en alguna reunión multicultural? ¿Quiénes son las personas que participan? ¿Con cuáles otros desafíos te has enfrentado?

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4 comments on “¿Tu opinión cuenta en una reunión multicultural?

Cuando ofrezco un curso de comunicación intercultural a alemanes puedo seguir más o menos el plan marcado. Cuando en el público hay muchos hispanos con frecuencia desbaratan el plan porque todos tienen mil cosas que comentar. A veces deriva en una tertulia como de café, porque muchos comentarios están fuera de lugar y no tienen que ver con el tema, así que hay que emplear mucha energía en reorganizarlo sin hacer que se sientan no escuchados. Pero suelo necesitar mucho más tiempo con un público hispano para tratar los mismos contenidos.

Hay algo que no me encaja en el post: la sociedad argentina no es menos jerárquica que la estadounidense, ¿no?

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