Lo que sabes sobre China, no es suficiente

Cuando una persona espera aprender sobre un país determinado dada una necesidad específica de su trabajo, por lo general espera información genérica del mismo para conocer sobre sus costumbres, valores y comportamientos. El enfoque de un consultor/formador intercultural es bastante diferente. El foco no se encuentra en el conocimiento de la cultura de un país sino en las competencias interculturales necesarias para interactuar exitosamente en ese nuevo contexto cultural. Esto significa que el conocimiento sobre un país extranjero, como conocer sobre su historia, arte, música, literatura, economía, sistema de gobierno, etc. no es lo mismo que ser culturalmente competente, lo cual se enfoca más en la comprensión del comportamiento y la interacción efectiva con personas de otras culturas.

Para ilustrar la diferencia podemos imaginar a un académico que ha leído todo sobre la cultura China. Aprendió el idioma chino, estudió artes chinas, tomó cursos de budismo chino y lee todos los artículos de varios diarios electrónicos sobre China. ¿Acaso esta persona es capaz de interactuar con chinos? No consecuentemente. Probablemente esta persona no tenga ninguna habilidad para interactuar con personas de China, porque el conocimiento académico no nos hace culturalmente competentes para interpretar adecuadamente conductas, sentimientos, gestos, estilos de comunicación, etc. Aún cuando sepas sobre las diferencias culturales, probablemente no podrás lidiar con ellas. Tener conocimiento teórico sobre natación y nadar son cosas diferentes.

Ser competente interculturalmente es una habilidad y no depende de una cultura en particular. Esto significa que una persona con mucha competencia intercultural aprenderá más fácilmente a arreglárselas en una nueva cultura, aún cuando no estudió específicamente sobre ella. Esto es contrario al enfoque que utilizan muchas instituciones de entrenamiento sobre una cultura. Por supuesto que el conocimiento sobre determinada cultura es valioso, pero de ninguna manera remplaza a las habilidades interculturales.

Imagínate qué tan difícil sería aprender sobre la cultura de país por país. Al no disponer de un marco para clasificar la nueva información, es muy fácil confundir qué conducta es apropiada para cuál país. Un programa intercultural efectivo debe proveer las bases fundamentales para lograr una comprensión efectiva y sin estereotipos de una cultura, y brindar espacios para poner en práctica el reconocimiento y la adaptación a diferentes comportamientos culturales.

¿Has participado de algún programa de formación intercultural? ¿Cuál fue tu experiencia?

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