Una enseñanza intercultural de los monos

Nuestra percepción de la realidad se encuentra directamente influenciada por la cultura dónde crecimos. Desde nuestra más temprana niñez, a través de nuestros padres, la escuela, la sociedad, etc. se van formando nuestros valores y creencias que determinan en gran medida y de manera inconsciente, cómo juzgamos y respondemos ante distintas situaciones. Si es nuestro objetivo ser efectivos en contextos multiculturales, necesitamos volvernos conscientes del poder gobernante que tiene la cultura en nuestro propio comportamiento. ¿Acaso puedes responder por qué te comportas como te comportas o piensas como piensas? La siguiente paradoja surgida de una investigación refleja claramente lo difícil que es reconocer el poder gobernante e inconsciente de nuestra cultura:

En un experimento se metieron cinco monos en una habitación. En el centro de la misma ubicaron una escalera, y en lo alto, unas bananas. Cuando uno de los monos ascendía por la escalera para acceder a las bananas, los investigadores mojaban al resto de monos con un chorro de agua fría. Al cabo de un tiempo, los monos asimilaron la conexión entre el uso de la escalera y el chorro de agua fría, de modo que cuando uno de ellos se aventuraba a ascender en busca de una banana, el resto de monos se lo impedían con violencia. Al final, e incluso ante la tentación del alimento, ningún mono se atrevía a subir por la escalera.

En ese momento, los experimentadores extrajeron uno de los cinco monos iniciales e introdujeron uno nuevo en la habitación. El mono nuevo, naturalmente, trepó por la escalera en busca de las bananas. En cuanto los demás observaron sus intenciones, se abalanzaron sobre él y lo bajaron a golpes antes de que el chorro de agua fría hiciera su aparición. Después de repetirse la experiencia varias veces, al final el nuevo mono comprendió que era mejor para su integridad renunciar a ascender por la escalera.

Los experimentadores sustituyeron a otro de los monos del grupo inicial. El primer mono sustituido participó con especial interés en las palizas al nuevo mono trepador. Posteriormente se repitió el proceso con el tercer, cuarto y quinto mono, hasta que llegó un momento en que todos los monos del experimento inicial habían sido sustituidos.

En ese momento, los experimentadores se encontraron con algo sorprendente. Ninguno de los monos que había en la habitación había recibido nunca el chorro de agua fría. Sin embargo, ninguno se atrevía a trepar para hacerse con las bananas. Si hubieran podido preguntar a los primates por qué no subían para alcanzar el alimento, probablemente la respuesta hubiera sido esta “No lo sé. Esto siempre ha sido así”.

Hasta que no seas consciente de que somos todos productos de nuestras propias culturas, no podrás dejar de comportarte “como siempre lo has hecho” al estar en un contexto cultural diferente, que exige a su vez, un comportamiento diferente. Nuestros valores y comportamientos son un resultado de nuestros antecedentes y de lo que hemos sido expuestos desde que nacimos. Una vez que comprendas cómo tu propia cultura ha programado tu sistema de valores y pensamientos, será más fácil tomar el siguiente paso en el desarrollo de Inteligencia Cultural.

¿Qué tan consciente eres sobre el impacto de la cultura en tus comportamientos? ¿Cómo puedes desarrollar mayor conciencia cultural?

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