Anticipando la llegada del shock cultural

Es lunes bien temprano en la mañana y es hora de levantarse para ir a trabajar. Estas finalizando tu segundo mes de vida lejos de tu familia, tus amigos y del país dónde creciste. Con todo lo que has experimentado en estas últimas semanas (mudanza, nuevos lugares, otro idioma, sabores exóticos, el nuevo barrio, nuevos compañeros de trabajo, etc.), te cuesta asumir que sólo han pasado 60 días. Te comienzas a sentir un poco frustrado de que todo te implique tanto esfuerzo y de que aún no logres ser tan productivo en el trabajo como solías serlo. Hasta empiezas a extrañar las rutinas que solías tener con tus amigos y tu familia. No es sólo que se ha acabado “la luna de miel”, sino que has ingresado a la siguiente etapa del proceso de adaptación cultural del expatriado: el shock cultural.

Una transferencia internacional es un evento de vida trascendental que presenta la misma combinación de emoción y estrés, de euforia y agotamiento, que es posible enfrentar durante cualquier período de cambio drástico. Puede significar una carga física, emocional y psicológica en el expatriado, que muchas veces los aleja de la posibilidad de aprender y disfrutar de su estadía en otro país. Pero, ¿cuáles son los detonantes de este quiebre crítico en la vida de los expatriados? A continuación presentamos 3 razones que empujan hacia la etapa del shock cultural:

1. Debate entre culturas

Luego de algunos meses en otra cultura, aún percibirás al nuevo ambiente desde tu propia perspectiva cultural. Esto causa conflicto sobre si hacer las cosas de “esta manera” o de “aquella manera”. Careces de orientación y te debates entre 2 marcos de referencia: el de tu propia cultura y el de la nueva. Tu percepción selectiva, que por lo general ofrece un ambiente seguro, falla en esta nueva situación contribuyendo a aumentar el estrés. “¿Por qué no me hablan de frente?”, “¿Hice algo malo?”.

2. El bono de extranjero

Al comienzo de tu visita, por lo general tienes un “bono de extranjero”, lo que significa que tienes permitido romper varias de las reglas culturales sin enfrentar consecuencias. También, las personas te prestan mucha atención porque eres nuevo y pueden ser más condescendientes. Con el tiempo y al interactuar permanentemente con locales, pierdes ese bono. Las personas inconscientemente esperan que te integres totalmente a la cultura luego de algunos meses, aún cuando eso es imposible. Sientes que tu comportamiento es juzgado por reglas que no comprendes.

3. Red de contención

Nostalgia de casaComo dejaste a tus mejores amigos en casa, existen solo algunas pocas personas (con suerte) a las cuales puedes acudir para compartir tus sensaciones sobre lo que te está sucediendo. Tiendes a manejar los problemas dentro de ti y por ende no logras resolverlos. La red de contención que tenías desarrollada en tu país para solucionar pequeñas crisis no existe, y descubres que en la virtualidad no es lo mismo.

Como ya lo aclaramos en otro artículo, el shock cultural es una experiencia profundamente personal y no sucede igual para 2 personas ni incluso para la misma durante 2 ocasiones diferentes. Entender por qué surge este “estrés de aculturación” es un paso importante para ser consciente de la transición que se experimenta al vivir en otra cultura. Y si bien esperamos que no te suceda lo que le ocurrió a este argentino en Toronto, Canadá, el shock cultural puede atentar contra cualquier oportunidad de aprendizaje en una experiencia internacional, y lo que debería transformarse en un punto de inflexión positivo en tu vida, termina siendo una pesadilla en otro idioma.

¿Has experimentado el shock cultural al vivir en otra cultura? ¿Cómo lo reconociste? ¿Qué estrategias recomiendas para prepararte antes de que llegue?

155

También te puede interesar

1 comment on “Anticipando la llegada del shock cultural

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *