Una asignación internacional no es para cualquiera

Aceptar una asignación internacional es una decisión de vida sumamente trascendental, de esas que van a cambiar tu vida y la de tu familia para siempre. El sólo prospecto de una asignación internacional suele ser tan emocionante como perturbador: ¿Impulsará o detendrá mi carrera profesional? ¿Cómo afectará a mi vida y a las personas que amo? ¿Estoy suficientemente preparado para triunfar en un país diferente? Cualesquiera sean las respuestas, una cosa es bien clara: las asignaciones internacionales no son adecuadas para todos o para cada familia.

Muchas personas que han aceptado asignaciones internacionales se han encontrado con una vida mucho más rica, y han reportado gran satisfacción personal por haber invertido tiempo en vivir y trabajar en otro país. Pero aun así, es importante que los profesionales consideren todos los temas que los afectarán a ellos y a sus familias antes de reubicarse a otro país. De acuerdo a un artículo publicado en la Harvard Business Review, de 82 líderes consultados, el 32% rechazó una asignación internacional porque no quería reubicar a sus familias y un 28% por preservar a sus matrimonios. Hay tantos motivos para aceptar una asignación internacional como para rechazarla, lo importante es informarse adecuadamente para tomar la decisión correcta.

El mayor problema radica en que muchos profesionales no son lo suficientemente conscientes de los desafíos que implica vivir y trabajar en otro país, para ellos y para sus familias. Por ende, su decisión no contempla todas las variables que afectarán su vida en el exterior y terminan decidiendo sólo en base a cuestiones profesionales (salarios más altos, posibilidad de ascensos, etc.). En general, mientras más informada sea tu decisión sobre si aceptar o no una asignación internacional, mejor podrás gestionar tus propias expectativas y las de tu familia, y mejor podrás comenzar a prepararte para la experiencia.

La exploración profesional

Selección para asignaciones internacionalesClaramente una asignación internacional puede pulir tus habilidades, intensificar tus experiencias y ampliar tu red. Pero también te pone en riesgo de fracaso y de debilitar tu red profesional y personal en tu país de origen. Si te reubicas, tendrás que adaptarte a la vida en el nuevo país, a las diferencias en el idioma, en la forma de trabajo, en el protocolo, en las regulaciones industriales y así sucesivamente. Por esto es crítico comprender qué tan diferente será tu trabajo en el país de destino, cuáles serán las métricas de evaluación de tu desempeño en la nueva posición, qué tan consistente es la cultura corporativa a través de los países, etc. Y no te olvides que una asignación internacional no concluye hasta que regresas, por lo que sería prudente elaborar un plan para mantenerte en contacto con tus colegas y mentores en tu país. Es muy común que los expatriados, inclusos los que son exitosos en sus asignaciones, se encuentren insatisfechos con sus trabajos una vez que regresan, y sientan que no se valoren las competencias que han desarrollado en el exterior.

La exploración familiar

Una de las razones más comunes del fracaso de una asignación internacional, es la insatisfacción de la familia del expatriado en el país de destino. Y es que la pareja que se reubica tiene mucho que perder. Sin embargo, a pesar del rol crítico de las parejas o cónyuges, muchas compañías no los incluyen en el proceso de selección ni en los programas de formación intercultural previos a la partida. Por lo que depende de ti involucrar a los miembros de tu familia en la exploración del potencial nuevo hogar. ¿Cómo puede tu pareja beneficiarse del tiempo en el exterior? ¿En qué actividades se puede participar en el país de destino? Interpreta a la potencial mudanza como un proyecto familiar, incluyendo también a tus hijos.

Tu compañía también puede hacer mucho para favorecer una decisión más juiciosa. Existen herramientas de autoevaluación que te permiten comprender, de una manera no-evaluativa, tus fortalezas y áreas de mejora, respecto a una asignación internacional. Además, estructuran una manera de promover la discusión entre los miembros de la familia de manera confidencial, antes de tomar la decisión de aceptar una asignación internacional. En definitiva, mientras más seguro te encuentres de la decisión, más fácil será comenzar a prepararse para la aventura de tu vida.

¿Qué variables considerarías previo a aceptar una asignación internacional? ¿Cuáles te parecen más relevantes?

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7 comments on “Una asignación internacional no es para cualquiera

gabriela pinol

Hola Marcelo,
Muy buena la apreciación del artículo.
Cuando nos fuimos por nuestra cuenta a francia, no teníamos hijos, por lo q fue mas facil: sabiamos algo el idioma y nos gustaba la idea de estar en Europa, muchas culturas todas juntas, podibilidad de viajar , poner en practical conocimientos de idiomas y nuevos desafíos. Finalmente nos quedamos 8 anios y 2 hijos nacieron allí.
Ahora en el momento de decidir x londres, ya eramos una flia con 3 chicos . La decision paso x :
– ciudad internacional, cultura, etc
– posibilidad de colegios para los chicos
– posibilidad de aprender otra lengua para los chicos
– posibilidad de trabajo para mi ( the significant other) y de insertarme en algun networking ya instalado rapidamente
– posibilidad laboral actual de mi marido y futuro profesional
– nivel de vida y comfort ( posibilidad de viajar , casa igual o mejor, accesso a nueva tecnologia mas al alcance, etc)

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