Qué los estereotipos no te ganen por goleada

Una fiesta. Este es el término más utilizado para describir a uno de los eventos deportivos más trascendentales de la humanidad: el mundial de fútbol. Y no es para sorprender, ya que el fútbol es el deporte más popular en más de 130 países, convirtiéndolo en el deporte más popular del planeta. Si el fútbol fuera un país estaría tan poblado como Indonesia: 240 millones de jugadores federados en todo el mundo, un 4% de la población mundial, y tendría un PIB superior al de Bélgica, unos 500.000 millones de dólares, que es lo que la FIFA atribuye al negocio global que se mueve detrás del balón.

Lo que no queda claro es si esta fiesta de la diversidad, a la cual asisten personas de los más variados rincones de la tierra, contribuye a un mayor entendimiento entre culturas o simplemente contribuye a aumentar estereotipos y rivalidades entre las naciones. Por un lado, el nivel de interacción entre personas de distintas culturas es esencialmente superficial, donde no es necesario ni crear relaciones de largo plazo, ni lograr consensos, ni tomar decisiones empresariales. Esta superficialidad, propia del turismo, limita las posibilidades de crear malos entendidos o choques culturales, los cuales son comunes (y a veces demasiado frecuentes) a nivel corporativo.

Sin embargo, por otro lado, la superficialidad también lleva a la generalización de los comportamientos percibidos como negativos en las personas de otros países. Y de repente la gente comienza a hablar en términos de “Todos los argentinos son…”, “Los mexicanos nunca…”, “Cada colombiano cree que…”, expresiones típicas de quienes realizan simplificaciones exageradas de una cultura determinada.

El mundial de fútbol, como cualquier evento que conecte tanta diversidad cultural, es una oportunidad única de confraternización y aprendizaje. No todas las personas de un país son como ese reportero mal educado de tal país, ni como el futbolista arrogante del tal otro, ni mucho menos como el hincha ultra nacionalista, etc. Es nuestro deseo que este mundial contribuya a conocernos más como seres humanos y a generar mayor tolerancia y aceptación por quienes son diferentes a nosotros. No dejes que los estereotipos te ganen por goleada. Y por supuesto, que gane el mejor!

¿Cómo estás aprovechando el mundial del fútbol para aprender más sobre otras culturas?

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2 comments on “Qué los estereotipos no te ganen por goleada

¿Es el Campeonato mundial de fútbol una fiesta o un fiasco? es una fiesta para los intereses de quienes manejan la FIFA ya que incrementa sus multimillonarias ganancias, pone en vitrina a futbolistas consagrados y promesas, elevando sus precios en la “trata de blancos” del mercado futbolísticos. En el mundial de Brasil, bajo sospecha, ya hay serios indicios de corrupción en el partido Brasil-Camerún, y está en tela de juicio el árbitro inglés del partido Chile-Brasil, por los repercusiones políticas que tendría la eliminación del “dueño de casa” luego del despilfarro del gobierno de Vilma, construyendo estadios en medio de la selva, en un país con latos índices de pobreza. Todos piensan que Brasil NO PUEDE ser eliminado y la corrupción está trabajando para ello. Ojalá lo deportivo gane por goleada a los intereses políticos del gobierno brasileño y a los intereses económicos de los mandamases de la FIFA y así el torneo no se torne en un fiasco.

Daniel Lillo Cuadra
Consejero Nacional
Colegio de Periodistas de Chile

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