¿Estás listo para negociar una expatriación con tus hijos?

Vivir en otro país puede ser una maravillosa experiencia que una aún más a toda la familia. Sin embargo, en muchos casos suele suceder lo opuesto, ya que los miembros familiares son retirados de sus escuelas, trabajos, amigos, etc. No sorprenden los resultados de los estudios que afirman que la felicidad del cónyuge y los hijos en el exterior (en caso de que hubiesen) puede tener una influencia decisiva, positiva o negativa, en el éxito de la asignación internacional. La vida del expatriado se encuentra estrechamente vinculada con las vidas de sus seres queridos, y su felicidad y su bienestar están atados a las de ellos. Por esto, mientras pienses sobre la decisión de si tú y tu familia deberían reubicarse para una asignación internacional, deberías considerar las formas en las que tu vida personal y la de tu familia (y en especial la de tus hijos), puede verse afectada.

No existe un patrón de reacción de los hijos ante la sugerencia (o la noticia) de mudarse a vivir a otro país. De hecho, en nuestra experiencia trabajando con expatriados hemos escuchado todo tipo de respuestas, desde quienes se lo toman naturalmente hasta quienes ponen el grito en el cielo. La siguiente publicidad de Arcor logra captar la tensión en los padres en el momento de comentar la noticia. La reacción de los chicos fue más que oportuna:

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Por su parte, la edad de los chicos tendrá una influencia determinante en su predisposición a aceptar de buena gana una mudanza internacional y en la ferocidad de la negociación que entablará:

Bebés e hijos en edad preescolar: Con frecuencia, los chicos muy pequeños son los más fáciles de reubicar, ya que sus necesidades están limitadas al cuidado de sus padres y de otros cuidadores. Los niños pequeños tienden a adaptarse relativamente fácil a vivir en otro país, haciendo amigos cuando la edad es apropiada y sintiéndose seguros en su nuevo ambiente.

Hijos en edad escolar: Los niños en una edad entre 5 y 12 años tendrán sentimientos muy diferentes sobre el hecho de vivir en otro país. Como regla general, mientras más joven sea tu hijo, menor será la pérdida que estará experimentando por dejar su casa. Los niños dentro de este grupo de edad, tienden a desarrollar fácilmente la adaptación, a ser receptivos de las diferencias culturales, a hacer amigos y a aprender el idioma nuevo cuando aplique (incluso más fácilmente que los adultos). Sin embargo, los chicos de todas las edades atravesarán el mismo período de ajuste.

Negociando una expatriación con hijosHijos adolescentes: Los chicos en un rango de edad entre los 13 y los 18 años, son, por lejos, los más difíciles de reubicar internacionalmente. Generalmente, el grupo de referencia de un adolescente cambia de la familia a los amigos durante este período de sus vidas. Este es el período de vida en el que los adolescentes comienzan a querer tener más control sobre sus vidas, sus actividades y las decisiones que afectarán sus vidas, y posiblemente perciban a la reubicación como una pérdida de control.

Hijos en edad adulta: Comparado con hijos menores adolescentes, los hijos adultos independientes usualmente son los menos afectados por tu participación en una asignación internacional. Los hijos adultos suelen tener un estilo de vida más flexible y con frecuencia, hasta medios financieros para utilizar tu asignación internacional como una oportunidad de viajar por vacaciones.

¿Has involucrado a tus hijos en la decisión de ir a vivir a otro país? ¿Cuál fue su reacción? ¿Cómo has manejado la negociación?

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