Israel en la Lupa: La Tierra Prometida

Israel, la tierra prometida, el único estado judío del mundo, y hogar de árabes musulmanes, cristianos, drusos y samaritanos, así como de otros grupos religiosos y étnicos minoritarios, es una nación que desde su formación ha tenido una historia caracterizada por conflictos y violencia con sus países árabes vecinos que perdura hasta el día de hoy. No obstante, ha experimentado a su vez un desarrollo económico e industrial que lo sitúa como el país más avanzado del sudoeste asiático. Tiene el segundo mayor número de compañías Startup en el mundo (después de Estados Unidos), y el mayor número de empresas que cotizan en la bolsa de NASDAQ fuera de América del Norte. Israel se caracteriza también por ser un Estado abierto a la inmigración e invita a las personas a vivir en su tierra a cambio de ciertos beneficios (como vivienda, educación, enseñanza de la lengua, etc.), pero también con la condición de ser parte activa del estado, no sólo económicamente, sino también, militarmente, como lo haría cualquier ciudadano israelí.

Hay 3 elementos básicos que nos permiten comprender la cultura de este país:

1. El movimiento sionista

Tras sucesivas expulsiones de los judíos de la Tierra de Israel, el sionismo se puso como objetivo primario la creación de un Estado judío moderno, considerando que con ello devolvía al pueblo judío su estatus de nación y pondría fin a dos milenios de vida en el exilio. Dicho movimiento sostenía que los judíos eran primordialmente un grupo nacional, (como los polacos o los alemanes) y no un grupo religioso (como los musulmanes o los católicos). Un pueblo que además de tener una religión en común, también tiene una historia, una lengua y una tierra que los une, entre otros aspectos; y que por lo tanto, tenía derecho a crear su propio Estado en su territorio histórico, la tierra prometida por Dios para los judíos, la Tierra de Israel (Sion), según el judaísmo y la Biblia.

El establecimiento de un Israel reconocido internacionalmente significó un paso decisivo en la historia judía moderna, al permitir la creación de condiciones sociales, culturales y económicas para los judíos en su tierra. La conciencia del origen geográfico y la descendencia de los judíos, poco a poco está siendo reemplazada por una identidad nacional en el mundo globalizado, especialmente entre los jóvenes.

2. Una ensaladera cultural

La población israelí se formó principalmente por la diáspora judía que ante el éxito del movimiento sionista en 1948, migró a la Tierra de Israel (Eretz Israel, en hebreo). Muchos de los inmigrantes son sobrevivientes de la persecución Nazi en Europa y de persecuciones semitistas en distintos lugares. El renacimiento de la lengua hebrea hizo posible la integración cultural de los inmigrantes, quienes desde origines muy diversos (Marruecos, Libia, Irán, varios países de Europa, Rusia, Argentina, Estados Unidos, etc.), importaron varios elementos y costumbres culturales de sus países, generando una diversidad y mezcla cultural que contribuye al desarrollo continuo de la cultura israelí y sus expresiones artísticas.

Es difícil hacer generalizaciones objetivas acerca de los valores culturales de los israelíes. Si bien hoy existen dos generaciones de israelíes nacidos allí, el país continúa recibiendo inmigrantes, y de alguna manera, cada grupo cultural mantiene sus propias reglas y costumbres particulares. Sin embargo, a partir de los aspectos que son comunes a este pueblo, podría decirse que los israelíes tienden a ser personas de trato informal y con pocas reglas protocolares, que valoran la expresión de sus opiniones y una comunicación relativamente directa. También puede decirse que aún hoy predominan instintos de supervivencia que se mezclan con una orientación al cambio y la obtención de resultados, con la moral y los valores religiosos.

3. Heroísmo y memoria

En la sociedad israelí ha persistido de cierta manera un sentimiento de miedo a la destrucción de Israel, al exilio y a la exterminación, como producto del Holocausto, lo que se cree que en repetidas ocasiones ha explicado las acciones y/o reacciones de las fuerzas armadas con sus países vecinos. Para muchos, su guerra comenzó allí, en los crematorios, en los campos de concentración y en los bosques. El holocausto en sí se convirtió en un factor importante en establecimiento de Israel, relacionándolo de alguna manera con el heroísmo de los sobrevivientes, y desde hace varias décadas, con el heroísmo de las fuerzas armadas en su búsqueda de probarse a ellos mismos y a los demás que tienen una nación capaz de enfrentarse a cualquier enemigo, y enfocarse en el desarrollo del país y las necesidades de las futuras generaciones.

Cada generación de israelíes se identifica con las guerras que tuvieron mayor impacto en ellos, ya sea por participación personal en la guerra, pérdida de miembros de la familia, o memoria de la espléndida victoria; convirtiéndose en experiencias comunes y compartidas por toda la sociedad.

En colaboración con Julia Taleisnik.

¿Cuál ha sido tu experiencia en la interacción con israelíes? ¿Qué rasgos culturales has encontrado?

Estas son algunas “generalizaciones” que pueden ayudarte a comprender mejor el comportamiento que ves y observas. Aunque las generalizaciones pueden ser útiles y aplicables, también pueden ser incorrectas y perniciosas. Estas características pueden variar significativamente entre varios individuos, grupos y culturas.

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