No importa de dónde eres, sino de dónde NO eres

La sociedad japonesa es una cultura altamente colectivista. Las personas se identifican a sí mismas en función del grupo al cual pertenecen y procuran siempre mantener la armonía dentro del grupo a través de las buenas formas y la lealtad. Por lo mismo, los japoneses distinguen claramente quienes son de su grupo (uchi) y quienes no lo son (soto).

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Los japoneses forman parte de un grupo siempre, y su forma de relacionarse con las personas varía en función de si están dentro de su grupo o no; en primer lugar como japoneses (del grupo Japón), aunque cada persona tiene sus grupos diferentes: su familia, su departamento en el trabajo, su empresa, su club de la universidad, etc.

La palabra gaijin (外人 – persona de afuera) pone de manifiesto esta singularidad de los japoneses, que se proclaman el centro del grupo y relegan al “resto” (a los de fuera, a los que no pertenecen al grupo) a un grupo diferente, sean del país que sean y tengan la cultura que tengan. Es la palabra coloquial que utilizan los japoneses para referirse a los no japoneses, incluso cuando están en el extranjero.

Este concepto tiene dos implicaciones importantes:

  1. La lealtad y el trato especial es con el grupo que los identifica, no con el de afuera: El código de conducta social japonés establece que puedes ignorar a los desconocidos (tanin), personas que no conoces, que no son naturalmente ni de tu uchi ni siquiera de tu soto y con las que no tienes por qué relacionarte o prestar ciertas atenciones. Bajo esta perspectiva entenderemos por qué, si un desconocido nos da un pisotón en el metro, probablemente ni se disculpe: no tiene por qué hacerlo, somos desconocidos y por lo tanto es socialmente aceptable que no lo haga.
  2. El grupo se mantiene para siempre: Convertirse en un uchi es prácticamente imposible. Lo que lo define es tan fuerte que el hecho de dejar entrar a uno de afuera, significaría el quebrantamiento del grupo y también de la identidad de quienes lo integran. Por más que obtengas la residencia o naturalización japonesa o vivas allí por más de 50 años, siempre serás un gaijin. Es tan fuerte este concepto que los descendientes de japoneses que viven en el extranjero, dejan de considerarse como uchi para pasar a ser gaijin.

En China una sociedad también caracterizada por su profundo colectivismo sucede lo mismo. Cualquier extranjero es denominado “lǎowài” (老外) literalmente “siempre de afuera”.

¿Has identificado este importante valor grupal en tus interacciones con japoneses o chinos?, ¿Cómo ha sido tu experiencia?

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