¿Cuál es tu nivel de sensibilidad intercultural? – Etapas etnocéntricas

Está claro que la reacción hacia las diferencias culturales varía entre personas. Esto fue lo que observó y transcribió Milton J. Bennett en su famoso Modelo de Desarrollo de Sensibilidad Intercultural (DMIS). En el mismo afirma que los individuos, en ambientes corporativos y académicos, lidian con las diferencias culturales en algunas formas predecibles mientras evolucionan en sus habilidades interculturales. Utilizando conceptos de psicología cognitiva y el constructivismo, organizó estas observaciones en 6 etapas de sensibilidad creciente hacia las diferencias culturales. 

El supuesto subliminal del modelo es que mientras más complejas y sofisticadas se vuelven nuestras experiencias interculturales, más se incrementa nuestra competencia intercultural. Cada etapa se expresa en ciertas actitudes y comportamientos respecto a las diferencias culturales. Si logramos reconocer nuestra orientación cognitiva hacia las diferencias culturales, podremos desarrollar un plan de acción para facilitar la transición hacia la siguiente etapa.

Las primeras 3 etapas del modelo son etnocéntricas, lo que implica que de alguna manera, se percibe a la cultura propia como elemento central de la realidad:

 

Etapa 1: Negación de la diferencia

Los individuos experimentan a la cultura propia como la única cultura real. Por lo general quedan perplejos cuando se les pregunta sobre su cultura, simplemente porque no han considerado cómo impacta la cultura en sus propias vidas o en la de los demás. Por lo general, las personas en esta etapa están desinteresadas en las diferencias culturales y buscan aislarse de otras culturas ya sea de manera física o psicológica. Incluso pueden hasta reaccionar agresivamente si alguna diferencia los afecta. En esta etapa las personas dicen:

  • “Mientras hablemos el mismo idioma, no hay problemas”
  • “Nunca experimenté un choque cultural”
  • “Todas las ciudades grandes son lo mismo: muchos edificios, muchos autos, McDonalds

Lo que necesitan hacer las personas en esta etapa es reconocer las diferencias culturales que no están percibiendo.

Etapa 2: Defensa contra la diferencia

Defensa contra las diferenciasLos individuos perciben a su propia cultura como la más “evolucionada” o la mejor forma de vivir. Se genera una posición dual de nosotros vs ellos, frecuentemente acompañada de estereotipos simplistas y abiertamente negativos. Las personas que se encuentran en esta etapa se sienten amenazados por las diferencias culturales, por lo que tienden a ser fuertemente críticos de otras culturas, cualquiera sea su interacción con ellas. Esta etapa también puede presentarse de manera reversa, es decir, invirtiendo ambos polos, de manera tal que la cultura propia se denigra y otras culturas son elogiadas sin sentido crítico. En esta etapa las personas dicen:

  • “Aquellas personas no valoran a la vida de la manera en que nosotros lo hacemos”
  • “¡Qué sociedad machista!”
  • “Cuando voy a otros países, me doy cuenta que mi cultura es mucho mejor”
  • “¡Qué vergüenza mis compatriotas! Deberíamos aprender a comportarnos como en aquel país”

La tarea en la segunda etapa de sensibilidad cultural es comprender y volverse más tolerante hacia las diferencias.

Etapa 3: Minimización de la diferencia

Los individuos perciben a los elementos y valores de su propia cultura como universales, por lo que, a pesar de reconocer ciertas diferencias superficiales aceptables con otras culturas (en comida, costumbres, etc.), piensan que todas las culturas son esencialmente lo mismo. Las personas en esta etapa tienden a asumir que ya no son etnocéntricos, y sobreestiman su tolerancia mientras que subestiman el efecto de su propia cultura. En esta etapa las personas dicen:

  • “Después de todo, somos todos seres humanos”
  • “La clave para llevarse bien en cualquier cultura es ser tú mismo, auténtico y honesto”
  • “No importa de dónde provengan las personas, todos tenemos las mismas necesidades”
  • “La tecnología está trayendo uniformidad cultural al mundo”

Las personas que se encuentran en esta etapa de sensibilidad intercultural deben aprender más sobre su propia cultura, y deben evitar proyectar esa cultura sobre la experiencia de otras personas.

Por lo general, las etapas etnocéntricas pueden ser percibidas como una manera de evitar las diferencias culturales y suelen ser las que con frecuencia encontramos en nuestros clientes. Cada una presenta sus propios desafíos y si esperamos ser efectivos interactuando con personas de otras culturas deberemos hacer los esfuerzos necesarios para pasar a las etapas etnorelativas. En la siguiente parte del artículo exploraremos las 3 etapas etnorelativas: Aceptación, Adaptación e Integración.

¿Reconoces estas etapas? ¿Qué sugerirías para avanzar por cada una de estas etapas?

Por Marcelo Baudino

Consultor y formador intercultural en América Latina

 

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