Cuando chocan las culturas

“Hace apenas 2 semanas que comencé a trabajar en una multinacional, un sueño cumplido! Pero mi ilusión de pertenecer a una organización global se ha ido desvaneciendo poco a poco al descubrir que gran parte de mi tiempo tenía trabajar permanentemente con personas de otros países, a quienes muchas veces ni siquiera veía.

Personalmente me encanta viajar y conocer personas de otros países, pero en este caso, trabajar con ecuatorianos ha sido un dolor de cabeza. Siempre me dicen una cosa pero terminan haciendo otra.

En definitiva, uno de los valores de la firma es el de transparencia, así que no entiendo por qué no pueden adaptarse y hablarme de manera franca y directa. Yo no tengo tiempo de entrar en sus juegos ni me interesa desarrollar una relación con ellos… acá venimos a trabajar. Si todos los que trabajan en esta empresa fueran de un mismo país esto sería mucho más simple y dinámico”

La diversidad global y el (16)Por más que parezca que los pensamientos de este trabajador son un poco extremos, son más comunes de lo que nos solemos imaginar. En las organizaciones internacionales de hoy, abundan los profesionales que no logran comprender y adaptarse a sus colegas extranjeros, y terminan frustrados, enojados y hasta decepcionados. Analicemos algunos de sus pensamientos:

“Personalmente me encanta viajar y conocer personas de otros países”

Es común asumir que el interés genuino en viajar y explorar nuevos países, implica un alto grado de sensibilidad intercultural. Nada más lejos de la realidad. De hecho, muchas veces sucede totalmente lo opuesto, y estas aventuras internacionales no hacen más que confirmar prejuicios y estereotipos previos. Unas vacaciones (por más que sean largas) no llevan a las personas a interactuar a nivel significativo con las personas de otra cultura (lo que sí sucede cuando tenemos que trabajar con ellas).

Inteligencia Cultural“En definitiva, uno de los valores de la firma es el de transparencia…”

Ya hemos escrito sobre el aparente antagonismo entre “cultura corporativa” y “cultura nacional” en otras ocasiones. La realidad es que un mismo valor puede ser interpretado de diferentes maneras por distintas culturas. Las connotaciones y significados que derivan del valor de “transparencia” pueden ser diferentes para un argentino, un ecuatoriano o un estadounidense. Por más mecanismos que existan para transmitir y reforzar su entidad, cada cultura nacional interpretará la cultura corporativa desde su propia vara de principios y la adaptará a su realidad local.

“… no entiendo por qué no pueden adaptarse y hablarme de manera franca y directa.”

Otro dilema que suscita una y otra vez en la mente de muchos profesionales globales es “¿Quién se adapta primero?” y viene acompañado con la disyuntiva subyacente de “si me adapto yo, pierdo”. Un profesional global efectivo siempre toma la iniciativa en términos de adaptación. Lo que está en su mente son los resultados, por lo que busca caminos culturalmente adaptables para poder alcanzarlos. Sabe que no hay una única manera válida de hacer las cosas y percibe oportunidades de aprendizaje en cualquier interacción intercultural.

“Si todos los que trabajan en esta empresa fueran de un mismo país esto sería mucho más simple y dinámico”

Posiblemente sea más simple, pero las oportunidades y potenciales beneficios que derivan de la diversidad cultural, se perderían. La diversidad cultural no es buena ni mala en sí, sino que depende cómo se la gestione y que tan preparado se encuentre para funcionar correctamente en ella. En este caso, claramente está tornándose un problema, cuando podría representar una fuente de innovación, creatividad y mayores resultados. Por otra parte, la creciente exposición internacional de compañías de cualquier tamaño, hace que ya no sea una opción el involucrarse o no con otras culturas, sino una realidad ineludible.

¿Qué le sugerirías a esta persona para ser más efectiva a la hora de trabajar en su contexto multicultural?

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1 comment on “Cuando chocan las culturas

Soy ecuatoriana y trabajé en Argentina ocho años. Después de reírme un rato largo por la introducción debo coincidir con la frustración que producen los choques culturales. He tenido la posibilidad de trabajar con brasileños, chilenos, venezolanos, colombianos, españoles… Creo que luego de quitar las capas superficiales la esencia aflora y en ese plano es mucho más simple crear conexiones. Eso toma tiempo evidentemente. Así que en este caso particular sugeriría exponer explícitamente lo que espera del equipo. Aunque parezca raro hay que encontrar la manera de que el otro lado explique con sus palabras que entendió. Cuando no hay confianza los ecuatorianos tenemos vergüenza de admitir que no entendimos o que tenemos dudas. No sólo frente a un extranjero sino frente a cualquier superior.

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