Interculturalidad cotidiana: Me casé con un africano

Muchos me dicen que nuestra historia es de película. Lo único que sé es que es completamente REAL. Si esto no fue amor a primera vista, pega en el palo sinceramente.

En diciembre del 2013 fui invitada a África, más específicamente a un casamiento en Uganda. La invitación me llevó a tomarme dos meses y medio y viajar por África, continente totalmente desconocido y a su vez soñado para mí. Sabía que tenía mucho que aprender de ese continente. Y la verdad es que no me equivoqué. Pese a que África es un CONTINENTE, y cada país, tiene su cultura, historia, dialecto y descendencia diferente, sus habitantes comparten la simpleza de la vida cotidiana y la energía suficiente para sobreponerse a situaciones extremas que para ellos pasan a ser cotidianas.

En mi recorrido elegí 5 Países para conocer: Uganda, Kenia, Tanzania, Madagascar y Sudáfrica. En mi cuarto destino, Madagascar, fue donde conocí a mi actual marido Anjorin Oluwatosin, “Benjamin”, jugador de fútbol profesional de primera división.  En Nigeria, primero mencionan el apellido (Anjorin) y luego el nombre (Oluwatosin). Benjamin es el nombre bíblico que su mamá eligió para él al momento de nacer, y que lo utiliza al salir de su tierra (Nigeria). Un atardecer increíble, en Nossy Be, isla al norte de Madagascar, fue él quien se me acercó y como diríamos en Argentina, me comenzó a “chamuyar”. Los días fueron pasando, y nosotros nos íbamos conociendo cada día más y sintiendo una conexión como jamás la había sentido antes. Su simpleza, humildad, inteligencia, valentía, alegría y buena energía fue lo que más me llamó de él como hombre.

Me casé con un africanoLuego de 7 meses a la distancia, dónde mantuvimos la relación vía Skype, Facebook y WhatsApp, nuestra historia, y más que nada nuestro sentimiento, se acrecentaba cada día más, con lo cual decidimos casarnos en Nigeria en Septiembre del 2014. Esta decisión fue bastante polémica en mi círculo familiar y de amigos. Todos me preguntaban, “¿no te parece muy pronto?”, y me aconsejaban indirectamente que no lo hiciera, que esperara más tiempo. Incluso indirectamente me preguntaban si yo pagaría su pasaje, y que tuviera mucho cuidado, porque me podría quitar a mis hijos (en caso que los tuviera). Muchos hacían un comentario muy estereotipado de Argentina: “Después puede ir al Once a vender relojes como todos los negros”.

Sin dudarlo un instante, tomé mi maleta y partí rumbo nuevamente a África. Esta vez para conocer a mi futura familia. Desde el momento que pisé el aeropuerto en Nigeria, percibí varios indicios de “favores” o “corrupción”. Y luego afuera, a cualquier lugar que íbamos, por ejemplo en auto, nos paraban y como veían adentro una ”blanca”, pedían dinero como sea en forma de coima (soborno). Una vez estuvimos detenidos 3 horas en una comisaría porque sospechaban de mis acompañantes y de paso, pedían la coima. Por otra parte, el país está dividido en musulmanes (50,4%) y cristianos (48,2%); razón por la cual se desarrollan varios conflictos, y tres tribus. En mi experiencia, percibí a los hombres nigerianos como muy rudos en la manera de hablar y actuar, hasta diría violentos. Los roles de género se ven claramente diferenciados, especialmente entre musulmanes, donde los hombres pueden tener más de una esposa, por ejemplo.

En cuanto a Oluwatosin y su familia, ellos son protestantes, y suelen asistir frecuentemente a la iglesia. Eso los carga de agradecimiento diario por lo que tienen y positivismo. También admiro el sentimiento de amor y orgullo hacia su país, a su tierra y a la tribu “yoruba” a la que pertenecen (sus raíces).  De la gran cantidad de grupos étnicos de Nigeria, el Yoruba (al oeste) y el Igbo (al este) son dos de los más grandes. Y un detalle no menor es la genética que tienen. Esos cuerpos atléticos increíbles. Oluwatosin le saca su máximo provecho jugando al fútbol profesionalmente.

Particularmente viajar, es mi máxima pasión, y eso me permitió tener una apertura mental suficiente para dejar cualquier estereotipo de lado. Siempre fui de relacionarme con extranjeros y aprender de sus culturas. Con lo cual, entiendo que hay personas llenas de prejuicios y que hay ciertos temas que no van a entender. Y mi historia no fue la excepción.

Siempre supe, y ahora más habiendo visitado ciertos países de África, que los negros que vienen a Buenos Aires, muchos vienen en barcos ilegales porque no les queda otra opción, y que para ellos esta realidad es mucho mejor de la que viven allá. Si les preguntas como se sienten acá en Argentina, te dirán que muy bien sino no estarían acá. La próxima que se crucen con un negro, ustedes también pueden aprovechar la oportunidad de aprender de esta gente maravillosa, su historia, costumbre y cultura.

Gimena Ferreiro para Iceberg Inteligencia Cultural

Esta categoría busca compartir historias cotidianas de personas a las cuales la diversidad les cambió la vida. Sin cierto grado de apertura mental no hubiese sido posible. Las opiniones del autor no necesariamente representan la ideología de Iceberg Inteligencia Cultural.

645

También te puede interesar

3 comments on “Interculturalidad cotidiana: Me casé con un africano

buen dia a todos, estoy emocionada de escuchar la historia de Gimena y Oluwatusin, yo tambien hace ya 5 meses estoy “comprometida” con un hermoso y buen hombre musulmán africano, descendiente de la tribu de los Diula, que vive y trabaja como Director de Marketing de una importante Empresa de Transportes en Korhogo, Cote d’ Ivoire, Africa, Nos conocimos por Internet por un foro de Idiomas y fue amor absoluto a primera “conexion” jajaj. Luego de unos meses viaje a conocerlo; 7345km de distancia, según mi familia estaba absolutamente loca, (estoy un poco loca lo reconozco) rir, aca en baires quedaron todas mis hijas pensando que no volvia, que me secuestraba un grupo comando en un camino o que “el candidato” en cuestion era un terrorista pone bombas! Llegue a Abidyan el 23 de mayo pasado y de ahi 600 km hasta Korhogo en bus, hermoso recorrido, una vez allí nos encontramos y fue vernos y descubrir que nada de lo imaginado habia sido erróneo, aunque me impacto su inteligencia y destreza en los negocios, su gran amabilidad, la energia de todos y el cariño que me dispensaron todos durante mi estancia, no fue todo perfecto pero fue real como corresponde a cualquier pareja. Dspues de 15 días compartidos, con felicidad con descubrimientos con expectativa, retorne a casa no teniendo en claro todavia que pasaria. Seguimos nuestra relación con altibajos lógicos, y con la contra de la incomprension del entorno. El paso del tiempo estabilizo todo y hoy estamos organizando nuestro casamiento para fines de setiembre aca en Argentina por Civil y luego en Korhogo según el rito musulmán.Luego me radicare en Korhogo donde viviremos en familia, inchalah!. Me encantó compartirlo con ustedes aunque no los conozco es contribuir tambien a derribar los negativos paradigmas culturales instalados en relacion a las nuevas formas de comunicacion y a las relaciones interraciales. buenfinde para todos.

HOLA chicas ! me encanto su historia . yo conoci a un africano por chat , hablamos hace cuatro meses , y nos vemos por cámara todos los días ….el , es de Togo , vive en Mauritania … y me dijo que piensa venir a Buenos Aires en pocos meses …dejo que todo fluya … las relaciones a distancia , son difíciles, pero no imposibles!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *