¿Eres capaz de cambiar tus paradigmas?

Esta semana, durante nuestro primer webinar del ciclo “Herramientas interculturales para profesionales globales”, quise compartir una de las claves para facilitar nuestro proceso de adaptación cultural cuando estamos trabajando con personas de otras culturas, la cual se trata justamente de cambiar nuestros paradigmas. En mi experiencia, he encontrado que cuando logras hacer esto, las posibilidades de trabajar y comunicarte efectivamente en contextos multiculturales se ven ampliamente potenciadas, así que me pareció que sería interesante compartir también con nuestros lectores.

Para empezar, ¿qué son paradigmas? En nuestros talleres, cuando pedimos a los participantes tratar de definir qué es cultura, una de las tantas palabras que se les viene a la cabeza es justamente, “paradigmas”. Un paradigma es la manera en la que vemos o percibimos las cosas, pero también la manera en que creemos que deberían ser. Son concepciones que hacen parte de nuestra cultura y que tenemos muy arraigadas en nuestro inconsciente. Stephen Covey, en su libro los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, presenta una analogía bastante interesante y gráfica. Y nos dice que un paradigma es como un mapa. Y un mapa es el modelo de un territorio, una representación, pero para nada es el territorio en sí. De hecho hay muchos mapas que no son muy precisos.

Imaginemos que queremos llegar a un lugar específico del centro de Mumbay, una ciudad a la que nunca fuimos. Un plano de la ciudad puede ser de gran ayuda, así que vamos en busca de uno. Pero supongamos también que nos entregaron el mapa equivocado, y que por un error de imprenta, el plano lleva la inscripción de Mumbay, pero en realidad es el mapa de Nueva Delhi! ¿Se pueden imaginar la frustración y las dificultades que enfrentaremos para llegar a destino? Por más sentido de orientación que tengamos, por más hábiles que seamos para buscar direcciones y calcular distancias, y por más esfuerzo, empeño, y buena actitud que tengamos, será imposible llegar a dónde queremos. Simplemente porque tenemos el plano equivocado, un paradigma que no nos permite ser efectivos en esa situación. Así que la clave es cambiar el mapa. Cambiar nuestro paradigma.

La realidad es que todos tenemos muchos mapas en la cabeza, muchos paradigmas. Muchas teorías sobre cómo deberían relacionarse las personas, cómo deberían llevarse a cabo los negocios, cómo manejarse en una reunión, liderar un equipo o cómo reaccionar y responder ante situaciones determinadas. Todo esto influenciado por nuestra cultura. Lo curioso es que todo lo que experimentamos, lo interpretamos en base a nuestros paradigmas. Y lo delicado es que muy pocas veces cuestionamos su exactitud o validez ante situaciones determinadas. Y ni hablar de cambiarlos.

Así que es importante pensar: ¿Cuáles son mis mapas?, ¿bajo qué paradigma estoy percibiendo esta situación? Y si veo que este paradigma no me está permitiendo ser efectivo en mi labor, decidir conscientemente cambiarlo. Un ejemplo muy sencillo; cuando yo llegue a trabajar a Argentina, venía con el paradigma de que era una falta de respeto interrumpir, sobre todo a tus superiores. Y me encontré con que en las reuniones de trabajo, los argentinos tienden a interrumpirse todo el tiempo. Muchas veces quería participar en las reuniones pero no lo lograba porque no encontraba el espacio, y cuando por fin lo encontraba y empezaba a expresar mi punto, había otra persona que me interrumpía y no podía continuar hablando. Me sentía muy irritada, y obviamente lo percibía como una falta de respeto. De hecho a veces me proponía a interrumpir yo también, pero me sentía mal ya que sentía que estaba actuando mal, que estaba siendo irrespetuosa, y por lo tanto no podía seguirlo haciendo. Pero en un momento decidí romper este paradigma, y adoptar el paradigma argentino para explicar una realidad argentina, en la que interrumpir, es también una muestra de interés e involucramiento en las reuniones, y para nada es algo como para sentirse ofendido. Entonces, fue a partir de este momento que mis esfuerzos de adaptación fueron mucho más efectivos. Desafié y cambié mi paradigma.

¿Cuáles crees que son tus paradigmas? ¿Cómo has cambiado tus paradigmas para ser más efectivo en tu trabajo con otras culturas?

Por Shirley Saenz
Consultora y formadora intercultural
Linkedin: https://co.linkedin.com/in/shirleyjsaenz

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