3 consejos para ser más feliz trabajando a la distancia

Trabajar en equipos globales, tener a tus jefes y compañeros de equipo situados a miles de kilómetros de distancia, e interactuar con ellos sólo a través de emails, teléfono, chat, y con suerte, un sistema de video conferencias, puede resultar difícil y frustrante. Por ejemplo, la falta de respuestas rápidas, y reuniones virtuales largas, densas y con problemas de conexión no hacen las cosas fáciles, y la falta de un idioma nativo común tampoco juega a favor. Pero prestemos atención mejor a algunas formas en las que podemos pasarla mejor mientras trabajamos en la virtualidad:

  1. Mantén la menta abierta

Estar abierto a ideas y perspectivas que no encajan con nuestras maneras convencionales de hacer las cosas es ciertamente más fácil decirlo que llevarlo a la práctica, pero es algo en lo que puedes entrenarte. Atrévete a ver las cosas de otra manera, y aprovecha que trabajas con personas de otras culturas para aprender sobre sus formas de ver las cosas. También puedes atreverte a desafiar tus “buenas prácticas”. No porque siempre hayan funcionado, significa que no deban cambiarse. Te sorprenderás de todas las posibilidades que aún no te has imaginado y de todo lo que puedes llegar a hacer en la virtualidad.

  1. Conéctate con la gente, no sólo con las maquinas

Las relaciones interpersonales y el desarrollo de confianza son fundamentales para el funcionamiento de cualquier equipo. El desafío es que este proceso no se da tan naturalmente en la virtualidad. Ante la falta de interacciones cara a cara, muchas veces nos olvidamos de que hay personas al otro lado de la pantalla y que éstas están dispuestas a colaborar y a confiar en nosotros. Entonces, es importante que inviertas tiempo y energía en crear un buen clima de trabajo a la virtualidad. Coffe breaks virtuales y icebreakers al inicio de cada reunión o conversación siempre son buenas ideas. Intercambiar fotos de nuestros momentos especiales, celebraciones en nuestros países, compartir información sobre cómo es nuestro ambiente físico de trabajo, sobre lo que tenemos siempre en nuestros escritorios (fotos familiares, pelotitas anti estrés, masajeadores, equipo de mates, etc.), son también algunos buenos hábitos que han incorporado los equipos virtuales con los cuales trabajamos.

  1. Verifica tus supuestos e interpretaciones

Debido a la variedad de preferencias de estilos de comunicación, es necesario revisar continuamente las posibles diferentes interpretaciones que pueden tener las personas con quienes trabajas, y crear un clima en el que “aclarar las cosas a tiempo” sea un hábito que facilita el trabajo y evita confusiones innecesarias. Utiliza frases como “Antes de continuar, ¿podemos verificar si todos estamos hablando de los mismo aquí?”

Trabajar a la virtualidad es trabajar a nivel global, es tener la oportunidad de conocer gente de diferentes lugares, de aprender, innovar y de salir de la zona de confort que puede darte a veces una posición local. Entonces… ¿por qué no adoptar algunos hábitos que nos permitan aprovecharla?

¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando a la distancia?, ¿Qué otros consejos puedes compartirnos para pasarla mejor trabajando en la virtualidad?

Por Shirley Saenz
Consultora y formadora intercultural
Linkedin: https://co.linkedin.com/in/shirleyjsaenz 

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