¿Cómo llamar a la fiesta de fin de año?

La Casa de Juegos es una compañía multinacional dedicada a la producción de juegos de video. Está presente en más de 50 países, y sus estructuras organizacionales se caracterizan por tener una gran cantidad de equipos globales con integrantes de diferentes culturas. Incluso en cada una de las oficinas locales, la presencia de profesionales de diferentes culturas es significativa. En La Casa de Juegos cada año se organiza la fiesta de fin de año, más conocida como la fiesta de navidad, en la que cada oficina local envía mensajes de video a las otras oficinas del mundo.

Recientemente se ha despertado un debate sobre la naturaleza y el nombre de esta fiesta, ya que varios directivos reconocieron que con esta iniciativa, podrían estar excluyendo a varios profesionales de la firma.

¿Debería seguirse llamando la fiesta de navidad, simplemente porque así se hizo siempre, y porque la mayoría de la población en el país festeja la navidad? ¿Qué hay de los ateos? ¿Podemos invitarlos a celebrar una fiesta en la que no creen? ¿Estarán dispuestos a participar? ¿Se sentirán honrados de ser invitados y cómodos en la reunión? Y si la llamamos simplemente la fiesta de año Nuevo o la fiesta de fin de año… ¿No estaríamos ignorando varios de nuestros colegas de Asia o a nuestros colegas judíos, ya que para ellos el fin de año tiene lugar en otra fecha?

¿Cuáles son tus opiniones respecto a este debate? ¿Cuál crees que sería la respuesta más estratégica hacia las diferencias culturales en este caso?

Respuesta Iceberg:

Aunque esta situación está presente en la gran mayoría de las empresas, sólo una minoría se plantea este tipo de interrogantes. Muchos líderes de equipos multiculturales, no están al tanto o ni si quiera se interesan, por saber cuáles son las fechas especiales o conmemorativas de los miembros de sus equipos provenientes de otras culturas.

¿Cómo te sentirías si tus compañeros de trabajo no te hacen ni siquiera un comentario sobre una fecha muy especial para ti y para tu cultura? Para muchos será al menos algo similar a que no te saluden el día de tu cumpleaños, para otros podría ser un tema incluso más sensible.

Silver globe bauble on tree

Hace unos días nos llegó la noticia de que una escuela italiana decidió dejar de celebrar las fiestas navideñas con el objetivo de favorecer la integración y no ofender a los alumnos de otras culturas, los cuales ascienden al 20% de su población. Dicha iniciativa ha resultado muy controversial, desatando protestas de padres de familia, estudiantes y hasta intervenciones gubernamentales. ¿Pero acaso no es un paso favorable hacia el respeto por la diversidad?, ¿no es preferible no hacer ninguna celebración en lugar de festejar sólo acontecimientos seleccionados?, ¿por qué estar a favor de la mayoría y dar importancia a los eventos que ésta festeja mientras se genera la exclusión de las minorías? ¿Las celebraciones culturales/religiosas no deberían sólo limitarse a los hogares de las personas?

Si bien el escenario ideal no es el que plantea la escuela, sí que es un paso importante en el nivel de sensibilidad de quienes la dirigen, ya que se está reconociendo la diversidad. No obstante, no deja de ser una visión minimalista, ya que no se está promoviendo que cada persona pueda ser, expresarse y comportarse de la misma manera dentro y fuera de la escuela. Están tratando de ocultar o disimular las diferencias en lugar de valorarlas e incentivar la construcción de un diálogo a través de ellas.

Lo mismo sucede en las organizaciones, muchas optan por ser políticamente correctas y decir, aquí no se celebra nada, cada quién hace lo que quiera hacer en su casa con su familia. Una gestión estratégica de la diversidad cultural debe considerar la valoración, inclusión y celebración de las diferencias. Debe buscar acercar a las culturas, promover el conocimiento mutuo, la confianza, y la sensibilidad por las necesidades del otro, por lo que es importante para el otro. Tanto en relación a las tradiciones de cada cultura como en las formas de trabajar en el día a día. Sin esto, la diversidad no será augurio de algo positivo.

Entonces, más allá de cambiarle el nombre a la fiesta de fin de año, debería surgir desde el liderazgo de la compañía o al menos desde los departamentos de recursos humanos, la iniciativa de celebrar no sólo la fiesta de navidad o la fiesta de fin de año, sino tantas fiestas como diversidad haya presente en la organización! Hay miles maneras creativas de celebrar sin comprometer la productividad. Cada organización debe encontrar su equilibrio procurando que las personas puedan ir a trabajar siendo cada día lo que realmente son. Respetando y valorando su identidad cultural. Y recordando cuan valiosa es esa diversidad para el éxito de la compañía.

¿Cuáles son tus opiniones respecto a este debate? ¿Cuál crees que sería la respuesta más estratégica hacia las diferencias culturales en este caso?

Por Shirley Saenz
Consultora y formadora intercultural
Linkedin: https://co.linkedin.com/in/shirleyjsaenz

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1 comment on “¿Cómo llamar a la fiesta de fin de año?

alicia salama

Aqui en Brasil se llama fiesta de confraternización o fiesta de amigo secreto, este nombre se da en función de la forma en que se dan los regalos, creo que común en otros paises también. Cada persona sortea a otra y es a ella que le hace el regalo.

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