¿Eres un durazno o un coco?

Una pareja de expatriados estadounidenses que estaba viviendo en Argentina hacía ya más de 6 meses, me comentó lo difícil que era hacer amigos en Argentina. Su comentario me sorprendió ya que yo consideraba a la amistad como uno de los valores fundamentales de la Argentina. La pareja estadounidense era muy sociable y amistosa; y aunque sólo planeaban pasar 10 meses en el país, era su intención hacer amigos locales. Reflexionando al respecto y conversando con otros argentinos, descubrí que la mayoría de los grupos de amigos provenían desde la escuela, la universidad o el barrio, y se mantenían relativamente estables por mucho tiempo. ¿Era posible entonces hacer amigos en estas circunstancias?

Este es un clásico choque cultural y pasa tan a menudo en las interacciones interculturales a nivel personal y empresarial, que muchas veces tendemos a estereotipar sobre los ritos y preferencias de relacionamiento de otras culturas. El nivel de apertura personal y el proceso de generar confianza con extraños varía por país. Si simplemente te limitas a aplicar tus propias reglas en las relaciones personales y profesionales en el exterior, será muy difícil poder desarrollar amigos íntimos, colegas colaborativos y socios confiables, minimizando tus posibilidades de éxito en una nueva cultura.

Una buena forma de prepararse es investigar si la cultura con la cual estarás interactuando es un “Durazno o un Coco”. Los expertos culturales Fons Trompenaars and Charles Hampden-Turner crearon esta analogía para definir preferencias de relacionamiento de distintas culturas. DuraznoEn las culturas “durazno”, como USA y Brasil, las personas tienden a ser amistosas (suaves) con los nuevos conocidos. Sonríen con frecuencia a los extraños, rápidamente utilizan el primer nombre, comparten información sobre sí mismos y hacen preguntas personales a aquellos que apenas conocen. Sin embargo, luego de una breve interacción amistosa con un durazno, de repente te encuentras con el duro caparazón de la semilla, donde los duraznos protegen su verdadero ser y la relación se detiene abruptamente.

CocosEn la culturas “coco”, como Rusia o Alemania, las personas son inicialmente más distantes con quienes no tienen una amistad. En raras ocasiones sonríen a extraños, hacen preguntas personales a conocidos casuales, o comparten información personal a aquellos que no conocen íntimamente. Pero con el tiempo, mientras vas conociendo más profundamente a los cocos, traspasas la dura capa exterior, y empiezas a notar que se van volviendo más cálidos y amistosos. Y si bien las relaciones se desarrollan lentamente, también tienden a durar más tiempo.

Si eres un durazno y tienes que interactuar con cocos, ten presente que eres más transaccional (asumes la confianza de antemano y te enfocas más en los resultados que en el desarrollo de las relaciones) y sueles “gestionar” a las relaciones. Con los cocos, la confianza necesitará más tiempo para desarrollarse, pero una vez que el aparentemente frío caparazón inicial se rompa, la relación permeará todos los aspectos de la vida y tendrá una perspectiva a largo plazo. El mayor concepto erróneo de los duraznos es: superficiales / falsos

peach-coconut1Si eres un coco ten en cuenta que las relaciones son críticas para ti y necesitas “construirlas”. Con los duraznos, no te olvides que la facilidad con la cual se establece una relación al principio, no significa acceso a todas las áreas de la vida privada de esa persona (si te relacionas en el trabajo, quizás no te inviten a su casa), y tampoco implica necesariamente superficialidad. El mayor concepto erróneo de los cocos es: cerrados

De acuerdo a esta analogía, la pareja estadounidense (más duraznos) pretendía crear amistades como duraznos con los argentinos (más cocos), sin darse cuenta que el proceso de crear relaciones era diferente, y que por eso no conseguían los resultados esperados. Hacía falta una adaptación cultural. Determinar si tú y tus colegas de otras culturas son más similares a los duraznos o más alineados a los cocos puede ser una herramienta poderosa para gestionar las expectativas, conocer los límites de una relación y crear buenas relaciones interpersonales.

¿Y tú? ¿Eres un coco o un durazno? ¿Has interactuado con personas que tienen preferencias de relacionamiento diferentes a las tuyas?

Por Marcelo Baudino
Consultor y formador intercultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

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