Delegación vs control, un dilema intercultural

Recién llegado a Colombia, a Philip no le fue complicado conseguir trabajo en Bogotá. Su maestría en una prestigiosa universidad estadounidense y la experiencia de trabajo en algunas reconocidas empresas multinacionales, le allanaron el camino. A las pocas semanas ya se encontraba trabajando en un equipo multicultural encargado de la cadena logística de una empresa regional. El mismo estaba liderado por Paula Andrea, una colombiana con más de 10 años de experiencia de trabajo. Su espíritu emprendedor y visionario motivó a Philip, quien se sintió gratamente reconocido cuando Paula Andrea le delegó su primer proyecto.

Tenía la responsabilidad de planificar el flujo de entrega de un producto a un nuevo cliente en un país vecino antes de los 2 meses. Motivado y comprometido con el gran desafío que le habían delegado, se puso manos a la obra para realizar un excelente trabajo y cumplir con los objetivos establecidos. Luego de un par de semanas, dónde Philip tuvo bastante tranquilidad y libertad para avanzar con el proyecto, Paula Andrea lo llamó a su oficina para delinear algunos puntos del mismo. En la reunión Paula Andrea se encargó de definirle cómo iban a trabajar, qué características debía tener el flujo de entrega, y cada cuánto esperaba un informe del progreso en el proyecto. Philip salió de la reunión muy confundido. Casi no tuvo la posibilidad de comentarle los avances que había realizado ni cuál era su propuesta de trabajo. ¿Por qué le había delegado un proyecto cuando después iba a controlarlo de esta manera?”, se preguntó. “¿Acaso no confiaba en su trabajo? ¿Será que sus impresiones sobre Paula Andrea estaban equivocadas?”

Para reflexionar:

  1. ¿Qué expectativas tenía Philip sobre el liderazgo de Paula Andrea?
  2. ¿Qué efecto podría tener en la motivación de Philip el estilo de Paula Andrea?
Respuesta Iceberg:

Este es un típico caso de choque cultural, el cual muchas veces no es atribuido a diferencias culturales, sino más a estilos o problemas personales. Colombia y Estados Unidos presentan diferencias marcadas sobre la manera en que sus habitantes perciben a la autoridad y al poder, cuanta consideración se les debe prestar a las personas con autoridad, si las personas tienen derecho a expresarse, y cuánta facultad sienten que tienen para tomar decisiones de manera independientes y tomar la iniciativa (Ver artículo “¿Qué hace al buen líder?“).

Portrait of confident businesswoman in office

En sociedades igualitarias, como Estados Unidos, los gerentes y jefes son percibidos como un coach que provee recursos y motiva para desarrollar el potencial individual. Los gerentes delegan a los empleados proyectos y responsabilidad para tomar decisiones, mientras que se espera que los empleados tomen la iniciativa. Esto era exactamente lo que esperaba Philip de Paula Andrea, y movido por valores culturales, se puso inmediatamente manos a la obra. En inglés suele utilizarse a menudo el concepto de “empowerment”, algo que en español (empoderamiento) nos suena tan raro que solemos “importar” la palabra y decirla directamente en inglés. El empowerment es el sentido que tienen los empleados de culturas igualitarias de que su rol es para garantizar la realización exitosa de una actividad de negocio en lugar de seguir obedientemente las instrucciones de una tarea.

En cambio, en las sociedades jerárquicas, como es el caso de Colombia, los gerentes se acercan al equipo con un conjunto específico de instrucciones. Los mismos empleados se sienten más cómodos en situaciones en las que el alcance de sus responsabilidades es claramente definido, y permanentemente estarán buscando orientación y expectativas concretas por parte de sus superiores. Intuitivamente, Paula Andrea ejerció el estilo de liderazgo que se esperaba en Colombia, sin quizás comprender la confusión y frustración que podría generar en Philip.

Aunque estemos en un mundo donde el enfoque igualitario se haya convertido un estándar de las corporaciones internacionales, y la mayoría de las empresas exitosas se consideran a sí mismas como meritocracias, los valores jerárquicos aún ejercen una profunda influencia en muchos países en la actualidad, aunque muchos sean reticentes a admitirlo.

¿Qué consideras que podría haberse hecho para evitar este choque cultural?

Por Marcelo Baudino
Consultor y formador intercultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

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