Una inmersión cultural de verdad para los estudiantes de intercambio

La movilidad estudiantil crece en el mundo. Según la OCDE, la población mundial de estudiantes internacionales pasó de 2,1 millones en el 2000 a casi 4,5 millones en 2011 (último año del que hay estudios). Proyectando en el 2016, probablemente sean casi 5 millones, según University World News. Aquellas universidades que presentan un mejor ratio de estudiantes extranjeros por el total de estudiantes suelen ser más atractivas a los ojos de muchos estudiantes. De hecho, los intercambios  internacionales suelen ser una de las principales herramientas que disponen las universidades para impactar en el desarrollo de competencias interculturales en sus estudiantes, exigencia fundamental de un mercado laboral cada vez más globalizado. “Hoy existe una internacionalización de los estudios universitarios. Las universidades del exterior buscan tener convenios con la mayor cantidad de países porque eso es un valor en esta era de globalización”, dice Alex Markman, directora de programas internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella.

Sin embargo, es común ver en las cafeterías de las Universidades pequeños guetos de estudiantes de una nacionalidad determinada sentados juntos. Puede ser un grupo de colombianos, de franceses o de chinos, que sólo parecen interactuar entre ellos, con poca o ninguna inmersión en la cultura local. En un estudio realizado por Beverly Daniel Tatum, se afirma que cerca del 40% de los estudiantes internacionales en Estados Unidos reportaron no tener amigos estadounidenses. Lo mismo sucede en Dinamarca, donde el 47% de los estudiantes internacionales estudiando en el país reportaron sentirse aislados de los estudiantes daneses. Este tipo de situaciones también se replica en los países latinoamericanos.

La creciente cantidad de estudiantes universitarios de intercambio representa una gran oportunidad para todos: Las universidades pueden acceder a una nueva población de posibles estudiantes, los estudiantes se benefician de diferentes perspectivas dentro de las aulas; y el impacto de los profesores y la universidad es mucho más amplio. Sin embargo, los beneficios no vienen sin algunos desafíos:

  • Muchos estudiantes universitarios sufren actitudes excluyentes y racistas en sus universidades
  • Los estudiantes domésticos rara vez se involucran con las actividades diseñadas para los extranjeros
  • Los programas de orientación para estudiantes internacionales muchas veces no contribuyen a facilitar una integración cultural efectiva
  • Los estudiantes universitarios suelen afirmar sus prejuicios y estereotipos en lugar de involucrarse con la cultura profunda del país

¿Qué pueden hacer las universidades para facilitar un aprendizaje correcto durante las experiencias internacionales de sus estudiantes? Mucho. David Livermore, presidente del Centro de Inteligencia Cultural en Michigan, Estados Unidos, nos sugiere cuatro acciones concretas:

  1. Enseñanza inclusiva

La mayor influencia en la experiencia universitaria de los estudiantes ocurre en el aula. Los docentes deben estar entrenados para crear un ambiente inclusivo desde cómo seleccionan los textos, cómo lidian con hablantes no nativos de español, cómo promueven la participación y cómo facilitan el aprendizaje. Desarrollar la inteligencia cultural del profesorado mejorará su enseñanza y ayudará a que los estudiantes obtengan más de sus compañeros de clase diversos.

  1. La integración es responsabilidad de todos los estudiantes

College Students Enjoying Class Outside on a Nice Day

Con frecuencia, se suele pensar que los estudiantes extranjeros son los únicos responsables de su correcta integración cultural. Es verdad que los estudiantes internacionales tienen una motivación extra para aprender sobre la cultura anfitriona, mientras que los estudiantes locales, aunque pueden estar curiosos por aprender sobre los grupos de extranjeros, no es una cuestión de supervivencia inmediata. Por esto es vital mostrarles los potenciales beneficios de crear una red global y diversa que enriquezca su propia experiencia universitaria, y les provea una red profesional más allá de las fronteras.

  1. Involucramiento intercultural fuera del aula

Cuando los estudiantes experimentan una cultura diferente  fuera del aula, algo poderoso ocurre. Ya sea que se trate de un voluntariado en un barrio cercano, o viajar juntos a distintos lugares del país, es mucho más fácil deshacerse de estereotipos injustos.

  1. Liderando con el ejemplo

Una integración auténtica y sustentable sólo ocurre cuando existe una facilitación, soporte y ejemplo activo por parte del profesorado, el personal y la administración, tanto en contextos curriculares como extra curriculares. Cuando los estudiantes ven a los líderes del Campus demostrar su compromiso en crear una cultura inclusiva, es mucho más probable que se involucren e imiten sus acciones.

¿Qué nivel de integración cultural existe entre los estudiantes internacionales y los locales en tu Universidad? ¿A qué se debe?

292

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *