Crónicas de un expatriado en shock cultural

Lograr una adaptación total a la cultura de otro país, donde realmente uno se sienta cómodo y en paz con todas las particularidades (buenas y malas) propias del lugar, es una hazaña casi inalcanzable. Hay quienes afirman que una vez superada la etapa del choque cultural, se inicia una fase de adaptación que dura lo que dura el resto de la estadía en el país anfitrión. Sin embargo, uno nunca deja de estar exento a las habituales recaídas en la etapa de shock cultural.

Esto no es ninguna sorpresa, y aunque para algunas personas sea un poco más fácil adaptarse a otras culturas, lo cierto es que todos atravesamos durante la expatriación varios momentos en los cuales nos enemistamos con la cultura local. No obstante, si logramos ser conscientes de que estamos en una fase de choque cultural, quizás descubramos que no son más que oportunidades para comprender algunas cosas, aceptar otras y ajustar otras más.

Si bien cada expatriado experimenta la etapa de choque cultural de diferente manera, esta conversación que sostuve con un expatriado resume algunas de las frases que más he escuchado y que denotan una clara estadía en la etapa del shock cultural:

Yo: Bueno, 15’ de espera y ya ingresamos al restaurante.

Expatriado X: “Esto de hacer filas en un restaurante en Argentina es una locura. En Londres la gente simplemente hace una reservación el día anterior y ya. Acá parece que a la gente le gusta esperar”.

Yo: ¿Prefieres que vayamos a otro lugar?

Expatriado X: “No, yo ya estoy re-argentinizado. Esperemos”.

Yo: Ok. Aunque hace un poco de frío.

Expatriado: ¿Frío? Esto no es frío! En mi país sí que hace frío.

Yo: Bueno. ¿Cómo te fue con tus visitas de Dinamarca?

Expatriado X: “Bien! Cuando llegaron al aeropuerto les advertí que tengan mucho cuidado con los taxistas que van a hacer todo lo posible por engañarlos.”

Yo: ¿Por qué no les sugeriste el taxi oficial de Ezeiza? Esto se pagaba directamente en Ezeiza una tarifa fija.

Expatriado: “Sí, esto fue lo que hice”. Si llegaban a tomar un taxi en la salida le cobraban 2000 dólares! Jaja.

Yo: Aha…

Expatriado X: ¿Qué pasa? ¿Te parece que estoy haciendo mala fama a Argentina?

Yo: No creo. También les hubiese sugerido que tomen el taxi oficial o a lo sumo un bus oficial de Tienda de León. Pero cuéntame algo sobre tu trabajo! ¿Cómo te está yendo?

Expatriado X: ¡Increíble! ¿Podés creer que aún no tengo DNI? Acá en este país todo va tan lento! Así que me tuve que adaptar y le llevé una caja de alfajores al de migraciones para que me hicieran el trámite más rápido! Sin sobornos las cosas no funcionan aquí.”

Yo: Ahí nos llaman…

Algunas conclusiones que extraigo sobre la etapa de shock cultural:

  • La etapa de shock cultural nunca es un “shock”, ni un “choque”, ni algo circunstancial que sentimos en algún momento determinado de nuestra estadía en el exterior.
  • Los expatriados en shock cultural no son conscientes de que están en esta etapa, y caen fácilmente en estereotipos y generalizaciones superficiales sobre lo que está ocurriendo.
  • Justamente por esta razón, es mucho más difícil aprender sobre la cultura profunda del país anfitrión y entender el contexto que genera tales circunstancias.
  • La etapa de shock cultural suele expresarse de manera diferente con cada expatriado. Mientras que algunos se lo tomarán con gracia (como en el ejemplo), otros pueden caer en estados profundos de depresión.
  • Atravesar la etapa de shock cultural es agotante y consume mucha energía. Es una pelea constante con la cultural local, donde muchas veces caemos en comparaciones inútiles con otras culturas que nada tienen que ver con la realidad del país anfitrión.

¿Conoces a algún expatriado que haya estado en la etapa del shock cultural? ¿Cómo te has dado cuenta?

Por Marcelo Baudino
Consultor y formador intercultural en América Latina
@marcebaudino

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4 comments on “Crónicas de un expatriado en shock cultural

Buenos días,
Sin nombrar nombres tuve la oportunidad de observar a una empresa tipicamente inglesa instalarse en un ciudad tipicamente española en los años 90, y mientras yo entiendá a ambas partes perfectamente fue increible los líos y malentendidos que hibo; por ejemplo:
Una directora de personal inglesa enviaba tarjas de felciitaciones a sus trabajadores españoles en sus compleaños – e un hábito consierado social y amable en inglaterra, mientras que aquí se veía con sospechas.
Por otro lado,vinieron bastantes dierctivos jovenes de otra empresa irlandesa con sus esposas y muchos niños pequeños – los cuales intentaban acostar a las 19.00 en pleno verano….en el sur de Espana ….a casi 40º ! Claro, no había forma. Pero en Gran Bretaña no vamos a la psicina a las 19.00, ni llevamos los niños con nosotros al restaurante por la noche….ni hay fiestas ni ruido en la calle tan tarde como aquí en verano….
Y hay una larga etcetera.

En el primer caso la empresa inglesa se retiró…no solo en España sino que su política de expansión internacional no funcionó por razones culturales, tanto por la integración de la gente como los productos, y la otra terminó vendiendo la empresa española a otra multinacional, que ahora, más de 15 años más tarde, está totalmente adaptada a la vida de una multinacional.
Muchas gracias – me encanta la enseñanza con ejemplos.

Nora

Cuando vine a Barcelona desde Buenos Aires en el 2000, creo que no sentí ese choque, me sentía “como en casa”, luego con el devenir de lo cotidiano empecé a notar diferencias en las formas de pensar, de actuar, de tratar, de ver la vida. Luego de 15 años en Barcelona, entiendo que hay más choque ahora que al principi. ¿Es posible que un periodo de crisis política, social y económica acentúe el choque cultural y perjudique la adaptación?. Por cierto, su humor jamás me han arrancado carcajadas.

SORAYA HAYDEE HUAMAN VILCHEZ

En mi caso tuve una experiencia super importante que me hizo crecer como persona y profesional. Tuve 2 asignaciones internacionales en chile y venezuela.
Despues de estar en chile donde todo es super ordenado, estructurado pasar a venezuela donde todo es un caos fue todo un desafio.
En la curva pase esta etapa de shock cultural en venezuela muy fuerte, me juntaba con otros extranajeros y nos quejabamos de las cosas diferentes asi como mostrabamos nostalgia por el pais que dejamos.
Cuando llegue al punto que podia dejar de sentirme incomoda y disfrutar el pais que me acoge empezo a cambiar todo. Y cuando digo disfrutar el pais es con todo,lo bueno y lo no tan bueno. Ej cosa que entiendo pero no acepto pues es parte de su cultura.
En fin , cuando me toco regresar tuve mucha tristeza pues siento que cuando algo te cuesta mucho logra y lo consigues , le tomas cariño, eso fue lo que me paso.
ademas que la asignación me ayudó a madurar y descubrir cualidades que no sabia que tenia, como mi habilidad culinaria, sociabilidad, empatia etc..

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