Irán en la lupa: Un país con capas

Aunque aparente tener una población homogénea, Irán es en realidad bastante diverso, con grandes grupos de personas de orígenes turcos, kurdos y árabes, entre otros. De hecho, sólo la mitad de los iraníes tienen descendencia persa. Sin embargo, más allá del linaje, muchos se consideran a sí mismos iraníes en primer lugar. Y este orgullo de ser iraní es clave para entender la psiquis de la nación. Es justamente este orgullo y sentido de unidad como pueblo lo que le ha permitido atravesar cambio tras cambio durante el último siglo, sin dividir a sus habitantes. Porque aunque algunos apoyen a su gobierno mientras que otros se le opongan vehementemente, es aún su gobierno, su responsabilidad y su país.

El Irán moderno es ampliamente un país joven con más de la mitad de su población con menos de 35 años. Este segmento de la población, el cual ha crecido en la era digital, es mucho más similar a sus homólogos extranjeros, de lo que la mayoría piensa. Con un país esencialmente cerrado al comercio e inversión extranjero, los iraníes se encuentran en gran parte, aislados del mundo. Pero la juventud iraní, la cual prefiere ser conocida por Rumi más que por la actividad política de su gobierno, hace todo lo posible por presentar un rostro genuinamente más amistoso y abierto del país.

Hospitalidad

Una cosa que todos los visitantes a Irán notan de inmediato es el sentido abrumador de hospitalidad mostrada a los extranjeros. Los iraníes disfrutan de complacer a sus huéspedes y su hospitalidad va mucho más allá de dar direcciones u ofrecer bebida y comida. Como extranjero, completos desconocidos se acercarán a ofrecerte ayuda si estás perdido, para rebajar el precio del taxi u ofrecerte un paseo si te ven cargado de equipaje. Los visitantes también serán invitados a compartir una taza de té, una comida o incluso a pasar la noche. Estas ofrendas son genuinas, y los iraníes no esperarán nada a cambio más allá de la compañía y la conversación. Muchos piensan que esto es una reacción de las persona intentando mostrar una faceta más suave de un país incomprendido; pero en realidad este sentido de hospitalidad siempre ha sido parte de la cultura iraní.

Ta’arof

iran-taroofJunto con la importancia de la hospitalidad se encuentra la idea del Ta’arof. El Ta’arof se refiere a un protocolo de relaciones utilizado en cada aspecto de la vida, desde la hospitalidad básica hasta las negociaciones serias. En un nivel superficial consiste en hacer ofrendas de cortesía con la expectativa de que no serán aceptadas. En un nivel más profundo, exige un ida y vuelta en acciones y palabras entre las 2 partes, donde una parte ofrece algo y la otra la rechaza varias veces antes de finalmente aceptarla. Por ejemplo, un cliente pregunta el precio de un producto o servicio y el vendedor responde diciendo “este producto/servicio no es digno de usted”. Con esta respuesta el vendedor se está ubicando en un lugar de servidumbre hacia el cliente. Este tipo de comportamiento es esperable en la mayoría de las interacciones, desde tomar un taxi hasta contratar servicios profesionales. Se espera que ofrezcas un pago tres veces antes de que la otra parte se rinda y acepte la oferta o presente una contraoferta. En el corazón del Ta’arof se encuentra la idea de respeto. Respeto por el otro y respeto por tu honor. Esto implica que incluso cuando el vendedor rechaza un pago continuamente, no significa que no tienes que pagar – lo cual es un error que muchos extranjeros hacen.

Dualidad y alegoría

La separación de la vida privada de los ojos del público no es nada nuevo en la historia y sociedad iraní. Incluso la casa tradicional iraní se encontraba segmentada de una manera tal que mientras más profundo ibas, más personal era el propósito del espacio. Esto significa que sólo la familia o aquellos más cercanos a la familia, podrían ingresar en los sectores más internos del hogar y los visitantes sólo llegarían a las partes más externas, cercanas a la entrada.  En el Irán moderno podemos encontrar este sistema dual en varios aspectos, desde la división gubernamental del presidente y el líder supremo, hasta las vidas privadas de los iraníes. En privado, en la casa y entre los amigos y la familia cercana, los iraníes tienen un tipo de vestimenta, manierismos, gustos y opiniones, mientras que en los espacios públicos, tienen otros. Esta dualidad proviene de una mezcla de historia y necesidad, tal como podemos percibirlo en la literatura y cine moderno del país, donde el uso de la alegoría (una historia que maquilla un significado o principio más profundo) es utilizado con frecuencia para representar ideas y conceptos. Sin la dualidad de la alegoría, estas ideas no estarían abiertamente permitidas.

¿Cuál es tu experiencia de interacción con iraníes?

Por Shiva Roofeh
Cultural Intelligence Expert
Facilitator, Trainer, Speaker

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