3 consejos para impulsar tu efectividad intercultural

Piensa por un instante qué tan multicultural fue tu semana laboral. En mi caso personal, inicié el lunes con una reunión de planificación en Buenos Aires con mi equipo integrado por una colombiana y un francés. Participé en cuatro videoconferencias con personas distribuidas en al menos 8 países, coordinando diferentes proyectos de colaboración global. Trabajé todo un día con una pareja expatriada de Holanda recién llegada a la Argentina.  Y en algunas noches, pude conversar un rato con un par de amigos de Estados Unidos y México. Quizás tu semana no haya sido exactamente igual, pero sin duda has mantenido interacciones con personas de antecedentes culturales muy diferentes al tuyo… ¿no es así?

Las fronteras internacionales parecen cruzarse de manera diaria en nuestra vida profesional y privada. Sin embargo, los límites culturales en nuestras cabezas permanecen activos por más que no seamos conscientes de ello. Cuando viajas en una asignación internacional para tu organización, las diferencias en comportamientos, actitudes y tradiciones pueden ser percibidas, sentidas y escuchadas más fácilmente. Pero cuando permanecemos en la comodidad de nuestra oficina u hogar, se torna más difícil atribuir a la cultura la causa de nuestras frustraciones en los equipos y proyectos.

Reconocer diferencias y responder apropiadamente en situaciones multiculturales, ya sea cuando trabajas en un equipo global sin moverte de la oficina, o cuando viajas a otros países; requiere de inteligencia cultural. La inteligencia cultural incluye un sentido de consciencia de las diferencias (muchas veces sutiles) en las perspectivas del mundo, preferencias de comunicación y conductas que reflejan valores culturales. Pero, incluso antes de esa consciencia, la inteligencia cultural incluye una elevada consciencia de nuestras propias preferencias, valores y sesgos que afectan cómo percibimos el mundo.

Desarrollar inteligencia cultura es una aventura, que se aprecia mejor a través de un aprendizaje activo y con práctica. Mark Horoszowski, Co-fundador de MovingWorlds.org, nos comparte 3 consejos sencillos que puedes aplicar para impulsar tu efectividad en situaciones interculturales:

 

1. Aprende sobre ti, sobre tu familia y sobre tu país

Desarrollar inteligencia cultural comienza por conocer en dónde estás parado. Sin disponer de un fuerte entendimiento de tus propios lentes a través de los cuales ves el mundo, será difícil conectarte con aquellos menos similares a ti.

Por otra parte, no podemos desconectar la influencia que ha tenido nuestra familia en el desarrollo de nuestro sistema de normativas y creencias arraigadas. Muchos de los roles que asumimos y los comportamientos que exhibimos provienen de las primeras figuras de autoridad que conocimos: nuestros padres. Ellos nos enseñaron a reconocer lo que es “correcto” vs lo que es “incorrecto” o lo que es “bueno” vs lo que es “malo”. Con el tiempo, las expectativas de roles, valores y actitudes, subconscientemente se convirtieron en nuestros principios rectores. La próxima vez que visites a tu familia, toma un rol de observador o trata de explicarle a un amigo las “reglas no escritas de tu familia”.

Por último, es importante reconocer la influencia que tu propia cultura ha tenido en tu estilo de trabajo y comunicación. Esto te permitirá explicar por qué tienes ciertas preferencias a personas de otras culturas.

 

2. Explora sin miedo (o sólo con el suficiente)

No puedes pretender adquirir inteligencia cultural sin aventurarte a lo desconocido, con un poco de desfachatez pero con mucha curiosidad, asumiendo algunos riesgos a equivocarte, y abandonando el confort de lo conocido. Leer es una excelente manera de iniciar la aventura. Algunas sugerencias para explorar la cultura de los países de tus colegas internacionales:

  1. Fuentes de noticias extranjeras para obtener un ángulo diferente de lo que sucede en el mundo.
  2. Novelas u otras piezas ficticias de literatura que representan a una cultura en diferentes períodos en el tiempo.
  3. Artículos de revistas y blogs de Cross-cultural Management como “3 consejos para ser más feliz trabajando a la distancia”.

Si leer no es tu fuerte, ¿por qué no involucrarte en alguna actividad intercultural más participativa? Acá el potencial listado de opciones no tiene límites! Sólo por mencionar algunas:

  1. Únete a una asociación o una red que te exponga a una nueva cultura. Internations o SIETAR son excelentes opciones por ejemplo.
  2. Si ya eres parte de una asociación, toma un papel más activo y deja la zona de confort de ser un miembro sin rostro.
  3. Toma una clase que te exponga a una nueva cultura. ¿Qué tal una clase de cocina vietnamita, de origami japonés, un curso de idioma swahili o clases de bachata?
  4. Inscríbete en un curso de e-learning e interactúa con la comunidad global.

 

3. Reflexiona y cambia

Desarrollar la competencia para trabajar exitosamente con personas de alrededor del mundo exige paciencia y la habilidad para lidiar con la ambigüedad. También exige que aceptemos que lo que sabemos y nos han enseñado hasta ahora, es sólo una manera de ver al mundo. Durante este proceso, reflexionar sobre lo que hemos aprendido es clave para retener y solidificar el conocimiento, las habilidades y las opiniones.

Esperamos sinceramente que logres mejorar tu efectividad para reconocer tus propias perspectivas culturales y para reconocer las diferencias con los demás. Si necesitas compañía durante tu aventura intercultural, no dudes en contactarnos. ¡Para nosotros será un placer trabajar contigo!

¿Qué otros consejos/sugerencias tienes para desarrollar la inteligencia cultural propia?

Sobre el autor:

Marcelo Baudino - 2
Marcelo Baudino
Director de Iceberg Inteligencia Cultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

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