Paciencia equipo multicultural

¿Somos pacientes con nuestros colegas multiculturales?

En un mundo corporativo que enaltece a la eficiencia  y que exige resultados inmediatos, la paciencia parece ser una virtud de otra época. Ser pacientes en nuestros trabajos se vuelve un reto aún más arduo cuando nuestros colegas están distribuidos en distintas partes del mundo, y nuestra única posibilidad de conexión es a través de un email, una videoconferencia o un mensaje instantáneo. ¿Quién no se ha impacientado por alguna de las siguientes situaciones?

  • Un colega que tarda “siglos” en articular su opinión porque el español/inglés no es su lengua materna.
  • Una respuesta que no llega de nuestro colega ubicado en X país, cuando se había comprometido a enviarla “ahorita”.
  • Un debate interminable entre varios colegas que no logran ponerse de acuerdo sobre una forma de trabajo determinada

 

La impaciencia es la irritación o hasta la hostilidad hacia algo que efectiva o potencialmente causa demora. Cuando no se cumplen nuestras expectativas de progreso o tememos que vamos a perdernos algo (o simplemente no ganar algo), nuestros sentimientos de frustración crecen. La necesidad de estar permanentemente “enchufados” se ha tornado una epidemia en muchas culturas: todo se ha convertido en un incendio que debe apagarse inmediatamente.

 

La impaciencia en un equipo multicultural suele llevar a la exclusión y la retracción de algunos de sus miembros. Como puede esperarse, esto resulta en un menor flujo de información e ideas, y consecuentemente, en una utilización sub-óptima del talento en el equipo. Existen múltiples causas de la impaciencia en los equipos multiculturales: diferentes énfasis en el control del tiempo, diferentes procesos de tomas de decisiones, distintos estilos de comunicación (como directo o indirecto), diferentes expectativas puestas en el rol del liderazgos, etc.

 

paciencia equipo global

 

Para gestionar la impaciencia en equipos multiculturales, Terence Brake, Director de Innovación y aprendizaje de TMA World, nos propone algunos consejos sencillos:

  1. Suspende los juicios: Nunca te apresures a describir a la otra persona de manera negativa. Sé cuidadoso con tu lenguaje no verbal, ya que puede comunicar lo que realmente sientes en una fracción de segundo. Esa persona puede ser el experto con más conocimiento en el equipo o el más creativo. Ofrece a los demás el tipo de apoyo y respeto que te gustaría recibir en situaciones similares.
  2. Sé empático: Intentar comunicarse en un lenguaje que no es el tuyo puede ser estresante, especialmente si sientes que estás siendo juzgado negativamente. Muestra apoyo sin interrumpir ni intentar completar la oración que está armando la otra persona. Ponte en el lugar de la otra persona; ¿qué manejo tienes tú de su idioma?
  3. Aumenta tu tolerancia por la ambigüedad: Cuando te comunicas con otros que comparten tu idioma, podemos asumir un alto nivel de significados compartidos sin demasiado esfuerzo. Con dos o más idiomas en el equipo, el potencial de ambigüedades se incrementa dramáticamente, y los significados compartidos deben ser renegociados.
  4. No le temas a los silencios: Ofrece a las personas tiempo para generar ideas en su propio idioma antes de traducirlas al idioma oficial del equipo. Recuerda el refrán japonés: “Hablar es plata, el silencio es oro”.
  5. Entrena a los líderes de tu organización: Muchas personas se quejan de que sus jefes no comprenden que el trabajo en un equipo multicultural puede tomar más tiempo. Por esto, invita a tus líderes a que participen de las reuniones del equipo para que vean el proceso con sus propios ojos.
  6. Ofrece diversos métodos para contribuir: Algunos son más fluidos escribiendo que hablando otro idioma. Otros pueden expresar mejor sus ideas de manera visual. Algunos prefieren contribuir anónimamente.

 

Más allá de estos consejos prácticos, es fundamental gestionar nuestra propia impaciencia. Para ello, necesitamos responder concienzudamente a las siguientes preguntas:

  • ¿En qué circunstancias en mi equipo suelo experimentar impaciencia? ¿Por qué?
  • ¿Existen algunos tipos de culturas, personas o comportamientos que disparan mi impaciencia o la empeoran? ¿Por qué?
  • ¿Hay algunos cambios físicos, mentales y conductuales que tiendo a experimentar cuando estos impaciente? ¿Cuáles reacciones tengo más posibilidades de controlar?
  • ¿Qué costos genera mi impaciencia en mi desempeño y en el del equipo?

 

Como dice el proverbio persa, “La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces”. Cultivar nuestros hábitos de empatía, tolerancia y sensibilidad hacia lo diverso, nos ayudará a disfrutar mejor la colaboración con personas de otros países.

 

¿Has detectado momentos de impaciencia en tu equipo multicultural? ¿Cómo lo has abordado?

 

Marcelo Baudino - 2


Marcelo Baudino
Director de Iceberg Inteligencia Cultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

 

913

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *