5 mitos que deberías derrumbar sobre competencias interculturales

5 mitos que deberías derrumbar sobre las competencias interculturales

La cultura impacta todo lo que hacemos, en casa y en el trabajo. Por más que nuestros valores, creencias y normas culturales nos sean invisibles, tienen una influencia fundamental en nuestros comportamientos, de maneras que ni siquiera nos damos cuenta. ¿Has prestado atención a cómo se comunican los jefes con sus coordinadores en otras partes del mundo? ¿Te has fijado en los rituales que llevan a cabo durante una cena familiar en otra cultura?

 

Con la creciente diversidad y movilidad en la fuerza laboral de hoy en día, los desafíos y oportunidades interculturales están a la orden del día. No es necesario ser una organización internacional para experimentar lo que antes se conocía como “desafíos globales”. Esta nueva realidad empresarial exige comenzar a desarrollar aquellas competencias que permitan desenvolverse con efectividad a través de la cultura. Pero para comenzar, necesitamos derrumbar 5 mitos que aún persisten en el aprendizaje intercultural:

 

  1. La competencia intercultural se desarrolla instintivamente

Es verdad que algunas personas son naturalmente más flexibles y curiosas hacia nuevas experiencias. Sin embargo, la consciencia intercultural no es algo con lo que nacemos. Es más bien una habilidad que desarrollamos a partir de las reflexiones que hacemos de experiencias de interacción reales con personas de otras culturas. Esta habilidad exige paciencia, conocimiento, práctica y entrenamiento. Aprender a cambiar tu propia conducta de acuerdo al contexto cultural de la persona con la cual te encuentras, es el primer paso hacia la competencia intercultural.

 

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  1. Aprender un idioma (o dos) equivale a sabiduría intercultural

Poder hablar una lengua extranjera es muy valioso, pero asumir que esto será suficiente para poder comprender como piensan, sienten y se comportan las personas de X país, es un error. Piensa lo siguiente: Por más que te dirijas a un país donde se hable tu mismo idioma, el contexto cultural cambiará; y si asumes la similitud, posiblemente llegues a enfrentar incluso más desafíos interculturales que con una cultura con un idioma diferente. No sorprende la enorme cantidad de choques culturales que existen entre países latinoamericanos. No vemos lo que no esperamos ver. Hablar el mismo idioma suele generar la creencia subconsciente que compartimos los mismos valores y prioridades. Si aprendes a hablar alemán, no aprenderás automáticamente a valorar una comunicación directa y un tiempo controlado como lo hace la cultura alemana.

 

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  1. Los viajes de negocios a otro país te ofrecen una clara idea de su cultura

Construir una buena relación con colegas y clientes internacionales a través de viajes a sus países, es una parte importante de cualquier relación de negocios. Sin embargo, no proporciona una experiencia profunda de cómo sería vivir y trabajar allí a tiempo completo, o cómo sería gestionar ese país o región a la distancia. La motivación de las personas, sus expectativas de liderazgo, y sus formas de trabajo, varían de una cultura a otra. Tomarse el tiempo para aprender cómo lograr su compromiso, y cuáles son sus necesidades de comunicación, es un paso clave hacia una relación profesional más concienzuda y a largo plazo.

 

  1. Lo mejor es intentar cambiar a las personas para que se adapten a mi cultura

La manera más simple de de-construir este mito es invirtiéndolo: ¿cuál es tu reacción cuando te piden que cambies para parecerte más a los demás? No muy positiva, no? Por más cómodo que nos resultaría que todo el mundo se adapte a nuestra forma de hacer las cosas, la realidad es que cuando trabajas con personas en un contexto cultural diferente, o cuando contratas una persona de una cultura diferente a la tuya, las técnicas y formas que te pueden haber servido en el pasado, seguramente necesiten ser ajustadas. Una comprensión de los supuestos y valores básicos del país de los colegas con los que te encuentras trabajando, te ayudará a comprender cómo comunicarte y gestionarlos dentro de su propio marco cultural.

 

  1. Mientras que uno sea respetuoso con los demás no habrá ningún problema

El sentido común no aplica en un contexto multicultural, donde cada parte tiene su propio “sentido común”. De niño crecimos escuchando que hay que ser respetuosos y tratar a las personas como nos gustaría ser tratados. Esta máxima de las relaciones parecía ser definitiva, y que sin duda sobreviviría a los nuevos contextos globales. Sin embargo, en lugar de asumir que los demás quieren ser tratados como a ti te gusta, mejor invertir el tiempo y hacer el esfuerzo para entender cómo los demás quieren ser tratados. Eso demostrará no solo que te importan los demás como seres humanos, sino también que te interesas en su país y tradiciones culturales.

 

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La buena noticia es que las competencias interculturales pueden ser desarrolladas. A través del aprendizaje estructurado en el lugar de trabajo y de experiencias reales, la fuerza laboral de una organización puede mejorar su comprensión intercultural y la comunicación para el éxito empresarial. Si estás interesad@ en conocer nuestros programas de formación intercultural, no dudes en escribirnos para coordinar un encuentro presencial o virtual: info@icebergci.com.

 

¿Has escuchado alguno de estos mitos (u otros) sobre el desarrollo de competencias interculturales?

 

Sobre el autor:

Marcelo Baudino - 2

Por Marcelo Baudino
Director de Iceberg Inteligencia Cultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

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