¡A que tu círculo social es más homogéneo de lo que te imaginas!

¿Eres de las personas que piensan que gracias a internet y a las redes sociales, tus círculos sociales son más diversos, te informas mejor, y que conoces y consideras diferentes opiniones y puntos de vista? Despaaacio, no estés taaan segur@.

 

Las comunidades online, grupos de afinidad y el poder seguir las publicaciones que nos gustan, nos han facilitado la interacción con quienes tenemos intereses en común. Pero al mismo tiempo, han hecho que nuestras fuentes de noticias e información se limiten a aquellas que refuerzan nuestras creencias existentes. Este fenómeno se conoce como las “eco-chambers”.

Entendamos mejor lo que significa con un ejemplo: en Facebook te unes a grupos de amigos existentes o por intereses particulares. Si apoyas a un determinado partido político, es probable que estés inclinado a unirte a una comunidad de Facebook basada en esa afiliación. Dentro del grupo, estarás expuesto o compartirás artículos, discusiones e incluso memes que se relacionan con tus creencias y las del grupo. No hay mucha exposición a mundos diferentes.

 

A simple vista no habría nada de malo en esto, pero la realidad es que las consecuencias de estos comportamientos pueden ser muy graves para nuestra sociedad. Un estudio publicado en PNAS (Procedimiento de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos) afirma que los usuarios activos de Facebook tienen más probabilidades de interactuar con un número limitado de fuentes de noticias. Además, se encontró que cuanto más activa es una comunidad online, más segregada y polarizada es. Además de las comunidades online a las que pertenecemos y a quienes seguimos, están las redes sociales en sí. Cada vez que damos un “me gusta” o “favorito” o “compartir” a una publicación, las bondades de la inteligencia artificial hacen que en nuestro feed aparezcan cosas que cada vez estén más alineadas a eso que “nos gusta”, aumentando las posibilidades de perdernos de otros puntos de vista y, a su vez, de seguir confirmando nuestras creencias.

 

Como individuos tenemos el poder de descartar la información que no esté alineada con nuestras preferencias y de aislarnos de puntos de vista diferentes (de manera consciente o inconsciente). Podemos elegir también involucrarnos en interacciones con personas que piensan como nosotros, con quienes tenemos valores en común y puntos de afinidad. Pero como miembros de una comunidad global, tenemos la responsabilidad de hacer más que sólo confirmar nuestros sesgos y aumentar las polarizaciones.  A continuación, te presentamos algunas prácticas y hábitos que puedes poner en práctica:

 

1. Hazte consciente de la diversidad real de tu círculo social

En una conversación online sobre las tendencias del futuro para el mercado laboral estábamos analizando un test propuesto por la firma PwC que indicaría cuál sería tu perfil de trabajo en el futuro (4 tipos de perfiles posibles). Una de mis colegas, curiosa por saber cuál sería el perfil de sus amigos en Facebook, los invitó a completar el test en su red social. Nunca se imaginó que el 80% de quienes completaron este test obtuvieran exactamente el mismo perfil. Por más que sus amigos y colegas son de 4 continentes y de diferentes perfiles profesionales, aún así es un grupo muy homogéneo en términos de valores y pensamientos. Muchas veces sobreestimamos la diversidad de pensamiento a la que estamos expuestos, así que es importante saber en dónde estamos realmente para saber qué tanto más necesitamos abrirnos.

 

2. Revisa tus fuentes de información

Observa tu comportamiento a lo largo de algunas semanas: ¿De cuántos diarios o revistas obtienes información? ¿Son de la misma línea política-económica o no? ¿Cuántas veces has percibido que cambias de opinión a medida que te informas con diferentes fuentes? ¿Cuántas redes sociales utilizas? ¿Sigues a las mismas personas en todas las redes sociales? ¿La mayoría de las cosas que comparten los de tu red están alineadas con tus creencias? ¿Cada cuánto te encuentras con opiniones que te dejan sorprendido, confundido o hasta desconcertado? ¿A qué tipo de post das “like” o “share”?

Realiza un análisis a tus observaciones, y has el esfuerzo por seguir, leer y entender el punto de vista de personas con quienes estás totalmente en desacuerdo si es necesario. Es parte de mantener la mente abierta.

 

3. Antes de compartir, sé consciente de lo que estás compartiendo

Antes de compartir información, revisa las fuentes y la veracidad de la información. De nada bueno sirve compartir afirmaciones cargadas de emocionalidad sin datos objetivos que las respalden.

Nuestros círculos sociales parecen ser más diversos de lo que realmente son. Esto no nos ayuda a mantenernos abiertos a diferentes perspectivas, ni lo suficientemente flexibles para ser capaces de cambiar de opinión ante nueva información. ¿Qué estás dispuesto a hacer al respecto? Si no asumes la responsabilidad por disminuir la polarización, eres responsable de la polarización. ¿Cuál es tu elección?

Ciertamente, la diversidad es para valientes.

 

Sobre la autora:

round ShirleyShirley Saenz
Intercultural Trainer en Iceberg Cultural Intelligence. Viajera y emprendedora con alma multicultural. Comprometida por una mejor comunicación entre personas de diferentes culturas.

495

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *