Los extranjeros traen mayor diversidad cultural a las organizaciones y con ello, potenciales beneficios. La pregunta es: ¿qué estamos haciendo para aprovechar la mayor diversidad cultural?

¡Sácale el jugo a los extranjeros en tu organización!

Los extranjeros traen mayor diversidad cultural a las organizaciones y con ello, potenciales beneficios. La pregunta es: ¿qué estamos haciendo para aprovechar la mayor diversidad cultural? Acá te compartimos algunas ideas de lo que se puede trabajar y lograr con la presencia de personas de otros países en los equipos de tu organización:

 

1. Aumentar el nivel de conciencia sobre la cultura propia en los colaboradores locales

Hacernos conscientes de nuestra propia cultura es la base para comprender, aceptar y ver lo positivo en las formas que otras culturas tienen para trabajar, comunicarse o liderar equipos. Es la base para construir a partir de la diversidad. Una perspectiva “de afuera” como la de un colaborador extranjero, puede ayudar al resto de los colaboradores a hacerse conscientes de su propia cultura y a comprender cómo esta influencia su forma de pensar, comunicarse, liderar y evaluar distintas situaciones. Espacios como eventos sobre diversidad o sobre liderazgo, son ideales para que los colaboradores extranjeros tengan la oportunidad de compartir sobre las similitudes y diferencias que han encontrado a la hora de hacer negocios y trabajar en el país, sus observaciones acerca de las costumbres locales en el ambiente corporativo, así como las estrategias que han adoptado para mantener su efectividad a nivel internacional.

 

2.Desarrollar confianza y sentido de pertenencia en los equipos

Muchos de los conflictos y malentendidos en la comunicación interpersonal se dan porque tendemos a asumir similitudes y ausencia de diferencias, incluso sabiendo que cada uno de nosotros es único. Asumo que al otro le gusta ser tratado como me gusta que me traten a mí.A causa de estas creencias o supuestos, pareciera que no es necesario hablar de nuestras diferencias en cuanto a preferencias de comunicación o expectativas en el trato. Así mismo, el nivel de curiosidad por descubrir las perspectivas diferentes que puede haber en el equipo no es que sea muy alto.

2. Desarrollar confianza y sentido de pertenencia en los equipos

Sin embargo, es cuando se pone en evidencia la diversidad (no solo lo que tenemos en común si no también lo que nos hace únicos) que hay lugar a que se estrechen los vínculos de confianza y aumente el sentido de pertenencia en los equipos. ¿Por qué? La presencia de al menos una persona extranjera en el equipo ayuda a desafiar estos supuestos de similitud instalados que funcionan como barreras al aprovechamiento diversidad.

Una persona extranjera en el equipo es la excusa ideal para iniciar la conversación sobre nuestras expectativas y preferencias de liderazgo, comunicación y trabajo. Es una oportunidad parar trabajar en el fortalecimiento de la confianza y en la co-creación de una cultura de equipo. Conversar sobre lo que hace que para cada uno se pierda o se construya la confianza, por ejemplo, llevará a los miembros del equipo a esforzarse más para lograr una mejor comunicación, expresar sus puntos de vista, y tomar acciones en pro de una mayor colaboración intercultural e interpersonal.

 

3. Potenciar el desarrollo y las oportunidades del talento local

El talento extranjero en la organización puede ser altamente aprovechado en programas de mentoría, coaching o desarrollo de liderazgo dentro de la organización. Vivir y trabajar en otro país sin duda deja en las personas aprendizajes claves que están directamente relacionados con los perfiles de liderazgo que se necesitan promover y desarrollar hoy en día en las organizaciones; de hecho existen grandes lecciones de liderazgo global inspiradas en los inmigrantes. Tanto líderes como colaboradores extranjeros pueden ser actores claves en los programas de desarrollo y de liderazgo global y en el fomento de redes y referentes internacionales. En ocaciones, los modelos a seguir o los referentes ideales para algunos colaboradores dentro de la organización, se encuentran en otros países.

 

4. Intercambiar buenas prácticas y obtener nuevas ideas

Uno de los beneficios potenciales de trabajar con personas de otras culturas es la posibilidad de compartir buenas prácticas e incorporar nuevas ideas. La pregunta clave es ¿estamos creando espacios en la organización para tal fin? En muchos casos, este beneficio se queda solo en potencial y no se materializa. La rutina, las urgencias y la vorágine del día a día hace que no le demos prioridad a crear espacios destinados específicamente al intercambio de buenas prácticas y la generación de nuevas ideas. 

Seguro que hay muchas ideas más para que la fuerza laboral de tu organización pueda beneficiarse de la presencia de personas de otras culturas. Solo ten presente que lo ideal es que estas personas hayan recibido entrenamiento intercultural para que estén en condiciones de utilizar un lenguaje que sea respetuoso de las diferencias, no promuevan estereotipos, y sean objetivas en sus comunicaciones. Esto con el fin de para asegurar que, con su participación, se cumplan los objetivos que se desean alcanzar.

 

¿De qué otras maneras crees que se le puede sacar el jugo a las personas de otras culturas en tu organización?

 

Sobre la autora:

round ShirleyShirley Saenz
Intercultural Trainer en Iceberg Cultural Intelligence. Viajera y emprendedora con alma multicultural. Comprometida por una mejor comunicación entre personas de diferentes culturas.

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