¿Qué tan inclusivas son las reuniones en tu equipo?

¿Cómo obtener el punto de vista de alguien que se encuentra totalmente fuera de nuestro círculo habitual? ¿Cómo lograr que las personas se sientan suficientemente cómodas como para ofrecer una perspectiva contraria a la de uno? ¿Cómo solicitar la opinión de una persona reservada? Uno de los caminos más claros para responder a estas cuestiones, es el de diseñar reuniones más inclusivas.

 

Seamos honestos; todos hemos participado en una reunión donde una o dos personas dominan la discusión, generando una conversación excluyente. Las diferencias culturales también pueden hacer que algunas personas se sientan menos empoderadas para decir lo que piensan, especialmente en determinados contextos. Convengamos que asistir a una reunión y tener una voz en esa reunión son dos cosas diferentes. Escuchar todas las voces no sólo ayuda a mitigar la influencia de los sesgos inconscientes en las decisiones, sino también contribuye a que tu equipo encuentre soluciones potencialmente más innovadoras.

 

Con más frecuencia de lo que imaginamos, los sesgos inconscientes se hacen presentes durante las reuniones. Y aunque no sea nuestra intención, las reuniones terminan tornándose en un evento que excluye a los introvertidos, a las mujeres, a los colaboradores remotos, u a otras personas que no forman parte del “grupo”. Catalyst, una ONG global promotora de la equidad de género, plantea algunas estrategias simples para facilitar una reunión más inclusiva y para crear un espacio para diversas perspectivas que pueden conducir a ideas y soluciones verdaderamente innovadoras.

 

1. Antes de la reunión

Comparte el propósito de la reunión y provee cualquier material o data necesaria por email. De ser posible, lista las preguntas de discusión que se cubrirán. Si todos los participantes llegan a la reunión con una idea articulada, removerá “la ventaja del primer orador”, la cual suele condicionar el pensamiento del resto. Esta estrategia ayudará especialmente a los introvertidos, a los hablantes no nativos, o a aquellos que puedan necesitar un tiempo adicional para absorber la información.

Diversidad & Inclusión

 

2. Al comienzo de la reunión

Comienza con presentaciones tanto de los participantes que se encuentran en la sala, como de los que están conectados virtualmente. Esta estrategia tan simple permite que cada persona ya comience haciendo una pequeña contribución al compartir su nombre, y de esta manera, facilitar su siguiente contribución. Si hay participantes remotos, el uso de la webcam y la sala de chat también estimularán su participación.

 

3. Durante la reunión

Asegúrate de escuchar todas las voces. Todos deben tener la oportunidad de contribuir. No te olvides de considerar las diferencias culturales en la comunicación y los distintos niveles de manejo del idioma. Una buena práctica consiste en ir pidiendo comentarios a cada uno de los presentes en la reunión. Presta especial atención a los sesgos que puedan hacerse presente a la hora de tomar una decisión o favorecer una postura determinada. Asegúrate que todos tengan la oportunidad de disentir y expresar sus argumentos.

 

4. Luego de la reunión

Circula el resumen de lo que ha sido discutido y solicita nuevas ideas que puedan haber surgido luego de la reunión. Esto puede promover puntos de vista alternativos que podrían fortalecer la decisión final.

 

¿Qué otros consejos agregarías para generar una reunión inclusiva agregarías?

 

Marcelo Baudino

Por Marcelo Baudino
Director de Iceberg Inteligencia Cultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

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