¿Es hora de regresar a casa?

Aquellos que hemos sido expatriados alguna vez en la vida, sabemos que tarde o temprano llegará el momento en el que tendremos que lidiar con el dilema de “permanecer en el extranjero” o “regresar a casa”. Esta etapa crítica en la vida del expatriado genera un amplio rango de emociones y presiones, que suelen derivar en estrés y, en algunas ocasiones, en sentimientos de culpa. Y si bien la vida del expatriado está plegada de altibajos y giros inesperados, este dilema suele agarrarlos desprevenidamente. ¿Alguna vez pensaste durante tu experiencia internacional si era hora de regresar a casa?

 

Adaptarse a la vida en otra cultura es un proceso que no se atraviesa sin un enorme esfuerzo y un poco de dolor. Luego de un tiempo, comienzas a sentirte más cómodo con el mundo a tu alrededor, y las diferencias dejan de irritarte. “Me siento feliz en este país. Todo me resulta familiar ahora que finalmente me he adaptado”, suelen decir algunos expatriados amigos. Los expatriados comienzan a sentirse más confiados de sus habilidades para vivir y trabajar en la nueva cultura, y hasta logran adoptar algunos de los hábitos y costumbres locales.

 

Sin embargo, no siempre todas las piezas del rompecabezas encajan adecuadamente en su lugar. Una expatriada que entrené el año pasado me comentó: “Me gusta mi trabajo, mis hijos van a una buena escuela; pero siento que hay algo que me está faltando”. Otro expatriado dijo: “Mis padres se están volviendo más viejos y yo a veces me siento culpable de estar pasándola tan bien aquí, lejos de ellos”. Estos comentarios son una clara señal que quizás sea el momento de reflexionar si llegó la hora de preparar las valijas una vez más. Los siguientes consejos extraídos de años de haber sido consultores de expatriados, pueden servirte de guía para tomar la decisión correcta:

 

Tiempo de auto-descubrimiento

Esta es una de las decisiones más personales que tendrás que tomar, y nadie más puede darte una respuesta definitiva. Vivir en otra cultura es una de las oportunidades más poderosas para conocerse a uno mismo: ¿Cuáles son tus prioridades en la vida? ¿Cuáles son tus valores y deseos centrales? ¿Quién te gustaría ser dentro de 10 años? La decisión residirá en gran parte en las respuestas que encuentres a estas cuestiones. Dedícate el tiempo que necesites para explorar y reflexionar sobre las respuestas.

 

Una nueva identidad

Uno de los grandes errores de muchos expatriados es no reconocer la nueva identidad que han forjado a fuerza de experiencias interculturales. Identificarse únicamente con una nacionalidad y cultura limitará considerablemente tus oportunidades de analizar las opciones verdaderas. ¿Somos únicamente “argentinos” luego de haber vivido 4 años en Colombia? ¿Qué es “ser argentino” para ti? ¿Cómo puedes comenzar a explorar tus alternativas desde una nueva identidad multicultural?

 

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Qué es casa para ti        

¿Dónde es “casa” para ti? ¿Es el lugar dónde se encuentran tus amigos y tu familia? ¿Es el lugar dónde has pasado la mayor parte de tu vida? ¿Es el lugar dónde te sientes a gusto? ¿Es donde se encuentran tus pertenencias? Muchos expatriados que han pasado ya un tiempo en otro país, saben para sus adentros, que a pesar de los emocionantes desafíos y aventuras de una experiencia en el extranjero, no se encuentran en el lugar donde se quedarán para el resto de sus vidas. Pero el concepto de “hogar” es fluido, y no tenemos por qué acomodarnos a su definición tradicional o a lo que los demás esperan de nosotros.

 

Artículo sugerido: Ese extraño y distante lugar llamado “casa”

 

Impacto profesional

Posiblemente tu paso por otras culturas haya desarrollado nuevas habilidades en ti. Quizás hayas aprendido un nuevo idioma y hasta puedas manejarlo naturalmente. Tu exposición a ideas, opiniones, impresiones, pensamientos, etc. diferentes al tuyo, podrían repercutir en nuevos proyectos, iniciativas y hasta impulsar tu creatividad. Si regresas a tu país, estás habilidades podrían posicionarte un escalón por encima de quienes sólo han enfocado su carrera a nivel local. Sin embargo, también vale la pena reflexionar: ¿Son realmente valoradas estas habilidades en mi país? ¿Tengo posibilidades de sentirme realizado profesionalmente si regreso?

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La familia primero

Cuando nuestras decisiones no están basadas exclusivamente en nuestros intereses individuales, es preciso comprender las necesidades y expectativas de quienes se verán afectados por ellas. Si bien para algunos es posible sostener una familia viajera, algunos niños necesitan algún tipo de estabilidad, y desarraigarlos cada tanto para asistir a diferentes escuelas y hacer nuevos amigos en lugares extraños, puede representar un reto demasiado desafiante.

 

Con el tiempo, tal dilema no se sentirá tan apabullante, especialmente cuando te has tomado el tiempo necesario para reflexionar lo que realmente quieres y piensas que te hará feliz. Pero si la presión para decidir se torna demasiado intensa, siempre es posible buscar ayuda profesional. Desde Iceberg te podemos acompañar en el proceso, ayudarte a poner las cosas en perspectiva, a explorar las opciones disponibles e incluso a contemplar los pros y contras que no hayas considerado. Mientras más alternativas explores, mucho mejor.

 

Sea lo que sea que decidas, ¡te deseamos lo mejor! ¡Ojalá que disfrutes del viaje de auto-descubrimiento!

 

¿Y qué hay de ti? ¿Te has repatriado para reconectarte con tus raíces? ¿O has continuado en movimiento alrededor del mundo en busca de nuevas oportunidades y emociones? ¡Cuéntanos tus experiencias!

 

Marcelo Baudino

Por Marcelo Baudino
Director de Iceberg Inteligencia Cultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

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