Más allá de las diferencias culturales por nacionalidad

Es bastante común que aquellas personas que hacen negocios y trabajan en un contexto global, se interesen en predecir cómo se van a comportar los extranjeros. La cultura suele aparecer como el predictivo más típico. Entonces leemos un artículo de algún blog, vemos un video sobre diferencias culturales en YouTube o le pedimos algunos consejos a un conocido que haya visitado tal país. De esta manera aprendemos cómo los alemanes, los mexicanos o los chinos se diferencian de nosotros, cómo su forma de actuar o pensar o incluso de expresar sus emociones es distinta, y eventualmente sentimos que hemos hecho la tarea. ¡Ya estamos preparados!”

 

Pero al final solemos sorprendernos cuando descubrimos que la persona con la cual interactuamos actúa completamente diferente a lo que habíamos anticipado. En lugar de ser reservado, nuestro colega tailandés resulta ser en realidad bastante extrovertido, ruidoso y confrontativo. En lugar de comportarse de manera arrogante y directa, nuestro proveedor argentino es totalmente humilde y amable. Y cuando nos encontramos con otras personas que no se alinean con nuestras expectativas de sus comportamientos culturales, nos preguntamos qué está pasando.

 

Preguntarnos “¿de qué cultura viene esta persona?” no es irrelevante. Las culturas nacionales sí importan. La manera en que se desarrollan relaciones de negocios en India claramente sigue patrones diferentes a cómo lo hacen en Estados Unidos. La manera en que motivas a los empleados en Japón, será sin duda diferente a cómo lo harías en Colombia. Pero asumir que las diferencias por culturas nacionales es todo lo que importa, puede llevarnos a conclusiones erróneas. La cultura no lo es todo. Si comenzamos a hacernos algunas preguntas más profundas y enfocadas que la clásica “¿de qué país eres?”, nos será mucho más fácil anticipar cómo se comportaran las personas. Estas son algunas sugerencias de preguntas que nos propone Andy Molinsky, autor del Best Seller “Global Dexterity”:

 

Pregunta 1: ¿Qué sabes sobre la región?

Casi tan importante como aprender algo sobre las normas culturales de un país al analizar una situación, también es clave aprender algo sobre las normas de la región. Por ejemplo, si vas de viaje de negocios a Brasil y asumes que la gente del norte es similar a la gente del sur o a los paulistas, entonces te llevarás una sorpresa. Seguramente también tú puedes identificar grandes diferencias en diferentes regiones de tu propio país. ¿Por qué sería tu país la excepción?

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Pregunta 2: ¿Qué sabes sobre la compañía o la industria?

Como un país o una región, las compañías y las industrias también tienen sus propias culturas. Interactuar con un gerente en Google será bastante diferente a interactuar con un gerente en ExxonMobil o Bayer. Las normas de comportamiento en una empresa que necesita crear innovación permanente serán muy distintas a las de una empresa que necesita crear procesos estables. Por supuesto que algunas veces la cultura de una compañía reflejará los valores de una región o país. Sin embargo, otras veces el espíritu global de algunas organizaciones puede influenciar y mitigar el impacto de la cultura local.

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Pregunta 3: ¿Qué sabes sobre las personas?

En tercer lugar, es crítico preguntarse cuánto sabemos (o podemos averiguar) sobre las personas con las cuales estaremos interactuando. ¿Trabajaremos con un ejecutivo senior de 60 años o con un gerente joven de 30 años? ¿Nuestro colega extranjero nación y creció en determinada cultura sin demasiada experiencia internacional o se trata de un ciudadano global con un perfil multicultural?

 

Pregunta 4: ¿Cuál serán los roles que estaremos asumiendo?

Los roles que asumas con tu contraparte extranjera pueden determinar en gran medida cómo se dará la interacción. Por ejemplo, países como China o México tienen patrones de comunicación relativamente indirectos, especialmente de un subordinado a un superior. Sin embargo, los superiores suelen ser bastante directos con sus subordinados. Por otro lado, la comunicación entre pares presentará sus propios matices dependiendo de la relación desarrollada. Es crítico comprender el rol que tendrás en tus experiencias internacionales para poder diagnosticar el estilo cultural apropiado.

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Encontrar las respuestas a estas preguntas antes de embargarte en relaciones con otras culturas es completamente factible, aunque no será sencillo. Los libros, artículos y hasta otros expatriados y profesionales con experiencia en el país de interés, pueden ser excelentes recursos para encontrar las respuestas. Sin embargo, sus experiencias pueden estar teñidas de sus propias subjetividades y sesgos. Un consultor intercultural puede ofrecerte una perspectiva más precisa de los desafíos que estarás enfrentando en situaciones específicas junto con información confiable de las personas con las que trabajarás.

 

Hacer tu tarea antes de zambullirte en una nueva cultura es una de las claves del éxito intercultural. Pero a menos que te hagas las preguntas correctas, podrías estar subestimando algunas diferencias que pueden determinar el éxito o el fracaso de la relación.

 

¿Cuáles son tus fuentes de información sobre las normas culturales de los países con los cuales estarás trabajando? ¿Has considerado las preguntas mencionadas?

 

Marcelo Baudino

Por Marcelo Baudino
Director de Iceberg Inteligencia Cultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

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