La diversidad cultural no está completa sin los pueblos originarios

¿Qué sesgos tienes sobre los pueblos originarios? ¿Qué descripciones y prejuicios se te vienen automáticamente a la cabeza cuando piensas en estas comunidades? ¿Cuántas comunidades indígenas conoces de tu país?

 

De acuerdo a Milton Bennett, la etapa más baja de sensibilidad intercultural es cuando negamos a la diferencia. En esta etapa las personas simplemente no están interesadas en las diferencias culturales y buscan aislarse (o aislar), ya sea de manera física o psicológica, de otras culturas. Se encuentran sumidos en una ignorancia profunda sobre la realidad experimentada por otras culturas, y en muchos casos, niegan su misma existencia.

 

Muchos latinoamericanos se encuentran en esta etapa cuando se trata de las culturas de los pueblos originarios. Durante un taller sobre el desarrollo de competencias interculturales en el aula en una Universidad de Colombia, un antropólogo mencionaba que sólo en Colombia existen cerca de 100 comunidades indígenas. ¡Cien! Sin embargo, la mayoría de los colombianos sólo era capaz nombrar unas pocas. En América Latina, la mirada hacia la diversidad cultural se encuentra en el exterior, en las diferencias con personas de otros países.

 

Para concebir a las culturas indígenas como parte de nuestra concepción de diversidad, y a partir de esto incluir las diferentes perspectivas y cosmovisiones de los pueblos originarios, debemos comenzar reconociendo su existencia, legitimando sus creencias y valores, y comprendiendo el enorme valor de su cultura. El programa de desarrollo de las Naciones Unidas del año 2017, propone algunos aspectos básicos que todos deberíamos saber sobre los pueblos indígenas como punto de partida:

 

1. Los pueblos originarios son nuestros vecinos

Se estima que hay 370 millones de indígenas en el mundo que viven en 90 países. Las comunidades indígenas están presentes en todas las regiones geográficas y representan 5.000 culturas diferentes. En América Latina existen actualmente al menos 522 pueblos indígenas que van desde la Patagonia hasta el norte de México, pasando por distintas áreas geográficas como Amazonía, Andes, Caribe Continental, Baja Centroamérica y Mesoamérica.

 

2. Más lenguas de las que te imaginas

Las lenguas indígenas no son sólo formas de comunicación, sino que también amplios y complejos sistemas de conocimiento. Las lenguas indígenas son centrales para la identidad de los pueblos originarios y preservan su cultura y su visión del mundo.

 

3. Los grupos más excluidos y discriminados.

Sólo por mencionar algunos datos que generan escalofríos:

– Si bien son menos del 5% de la población mundial, los indígenas representan el 15% de los más pobres.

– Son más propensos a padecer desnutrición y en general carecen de acceso adecuado a sistemas de protección social y recursos económicos.

– La esperanza de vida de los pueblos indígenas es hasta 20 años menor que el promedio.

– Más de un tercio de las mujeres indígenas son agredidas sexualmente durante su vida y tienen tasas más altas de mortalidad materna, embarazo adolescente y enfermedades de transmisión sexual.

 

4. Los juegos mundiales de los pueblos indígenas

Deportistas de 566 comunidades aborígenes de todo el mundo participaron en los primeros Juegos Mundiales de los Pueblos Indígenas, celebrados en 2015 en Brasil. El objetivo de este evento no es sólo competir, sino que también compartir conocimientos y tradiciones.

 

5. Ejemplos en la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático

La contribución de las comunidades indígenas a la mitigación del cambio climático es mucho mayor de lo que se pensaba anteriormente. Los pueblos indígenas son herederos y practicantes de culturas y formas únicas de relacionarse con el medio ambiente. Estas comunidades prosperan viviendo en armonía con su entorno. Estudios demuestran que donde los grupos indígenas tienen el control de la tierra, los bosques se mantienen y la biodiversidad florece.

 

6. Protagonistas de la agenda 2030 para el desarrollo sostenible

Desde la protección del medioambiente hasta el logro de la paz y la seguridad, los Objetivos de Desarrollo Sostenible no se lograrán sin la participación de los pueblos indígenas. La Asamblea General ha alentado a los Estados Miembros a que tengan debidamente en cuenta los derechos de los pueblos indígenas al implementar la Agenda 2030.

 

En épocas donde la inclusión de la diferencia comienza a percibirse como algo crítico y fundamental para el aprendizaje colectivo, la innovación y la solución a problemas globales, América Latina no puede desconocer su historia y el rol que los pueblos originarios pueden adoptar para un futuro sostenible.

 

¿Cuánto conoces sobre los pueblos originarios de tu país?

 

Marcelo Baudino

Por Marcelo Baudino
Director de Iceberg Inteligencia Cultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

218

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *