¿Qué viene después de decidir mudarte al exterior?

Luego de mucho deliberar con tu familia, un día tomaste la decisión de trasladar tu trabajo, tu mascota y tus pertenencias personales a otro país. ¡Felicitaciones! Este es el punto de inflexión hacia una nueva etapa en tu vida. Para bien o para mal, ya nada volverá a ser lo mismo.

 

Sin embargo, la parte más difícil no será está decisión, sino lo que está por venir, es decir, la organización de tu mudanza. Cuando comiences a planificar tu reubicación en el exterior, posiblemente te sorprendas al descubrir lo abrumador que puede resultar todo lo que se debe organizar, arreglar, vender, rentar, solucionar, despedir, etc. ¿Por dónde comenzar? Internations, la red de expatriados más grande del planeta, creó una lista sencilla para evitar que caigas en el caos y la frustración, y facilitar tu transición de toda la familia:

 

1. Primero lo primero

Quizás lo más estresante de una mudanza al exterior es no saber cuándo ni cómo comenzar. Como regla general, deberías iniciar tus preparaciones tan pronto sepas cuándo estarás partiendo y hacia dónde estarás yendo. De todas maneras, es recomendable que al menos dispongas de 90 días ante de la fecha de partida. Sin embargo, dependiendo de los requerimientos temporales para obtener la visa del país de destino, podrías necesitar comenzar incluso antes.

 

2. Comienza con los trámites

Tener una visa válida y/o un permiso de trabajo es fundamental para la mudanza. Deberás revisar las regulaciones de tu nuevo hogar tan pronto sea posible. Si es tu compañía quien te envía a otro país, en ocasiones el departamento de RRHH te podrá acompañar a lo largo de este proceso. Sólo ten en cuenta que la aplicación para visas suele tomar tiempo, a veces más del esperado. Si piensas mudarte con tus mascotas, este también es el momento de averiguar sobre las restricciones, vacunas obligatorias y otros requerimientos.

 

3. Haz los números

Posiblemente necesites gestionar los temas impositivos de manera diferente si planeas mudarte al exterior. En algunas ocasiones tu estatus impositivo puede cambiar, o quizás hasta tengas que pagar doblemente por el dinero que ganas en el exterior. ¿Hay algún acuerdo impositivo entre tu país y el país de destino? Las pensiones y jubilaciones son otra parte de tus finanzas personales que no deberías olvidar. Tan pronto abandones tu país, quizás no puedas seguir contribuyendo a tu fondo de pensiones habitual, especialmente si está controlado por el gobierno.

 

4. Escribe una lista con tu inventario

Este puede ser el momento ideal para deshacerte de algunas cosas que simplemente ya no usas. Recorre tu hogar y haz una lista de todos los ítems que quieres llevar contigo, almacenar, vender o tirar. Considera con cuidado si necesitarás trasladar (vía barco, tren, camión o avión) algunas cosas o si podría ahorrarte algo de tiempo (y hasta dinero) comprarlas luego de haberte mudado. Si finalmente decides despachar tus cosas, ten en cuenta que no necesariamente llegarán al mismo tiempo que tú.

 

5. Prepara tus papeles

Además de a visa y el permiso de trabajo, hay muchos otros documentos que necesitas completar o asegurarte que están actualizados:

  • Pasaporte de todos los miembros de la familia
  • Registros médicos del doctor y el dentista
  • Vacunas exigidas en el país de destino
  • Archivos escolares de tus hijos para registrarlos en una nueva escuela
  • Licencia de conducir internacional

 

6. Compra tickets aéreos y alojamiento temporal

Una vez que ya esté definido el lugar de destino, es hora de comprar tu pasaje. Este acto simbólico (y financiero por supuesto) te ayudará a definir la fecha de inicio de la aventura. Si aún no has seleccionado un lugar definitivo para vivir, un alojamiento temporal totalmente equipado puede ser una buena alternativa. Si tienes tiempo y dinero (o si tu empresa te lo ofrece), es recomendable hacer un breve viaje de exploración a tu nuevo hogar antes de mudarte definitivamente.

 

7. Para la pelota y planifica

En algún momento de este proceso, es fundamental que tú y tu familia se detengan un momento a reflexionar todo lo que esto implica para sus vidas. En términos coloquiales futbolísticos, es necesario parar la pelota y levantar la mirada: ¿Qué estoy buscando en esta experiencia? ¿Qué cambios y desafíos personales, culturales y familiares estaremos enfrentando, y cómo los enfrentaremos? ¿Qué sé de la cultura del país de destino y cómo podría aprender más? El trajín de los puntos 1 al 6 suelen no dejar espacio para este punto crítico en todo proceso de mudanza internacional. Quizás sea el momento de buscar apoyo en algún profesional intercultural que te ayuda darle sentido a la experiencia y prepararte mejor.

 

¿Alguna vez te mudaste a vivir en otro país? ¿Qué otros consejos pondrías en la lista?

 

Marcelo Baudino

Por Marcelo Baudino
Director de Iceberg Inteligencia Cultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

 

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