¿Qué pueden hacer las empresas para promover la corresponsabilidad?

Estos tiempos han puesto en evidencia que las mujeres cargan con la mayor responsabilidad de las tareas de cuidado y domésticas en el hogar, tanto física como psicológicamente. Muchos estudios y encuestas lo confirman. Se habla entonces de la necesidad de una mayor corresponsabilidad en los hogares, para que tanto mujeres como hombres, puedan dedicar tiempo al descanso y al desarrollo de su carrera profesional.

 

La pandemia ha acelerado el proceso de integración entre la vida laboral y personal. Al estar el trabajo en la casa, nos replanteamos la responsabilidad y el alcance que deben tener las empresas en cuanto al bienestar de sus colaboradores y las herramientas que brindan para la realización del trabajo. Por ejemplo, hoy en día nos cuestionamos si la empresa debería pagar la cuenta de internet en casa, y nos parece hasta cierto punto razonable. Pero cuando hablamos de cuestionar si la empresa debiera decir algo respecto a la corresponsabilidad, ya no parece tan fácil o razonable. Pareciera que se transgrede un límite, y que la empresa no puede meterse en la vida privada de las personas. Ahora bien, ¿qué pasa cuando esa vida privada de las personas afecta al bienestar, salud mental, y capacidad productiva de sus colaboradores diversos?

 

Es cierto que como empresa o cómo líderes no podemos bajar línea acerca de cómo deberían organizarse las personas a nivel del hogar, primero porque cada hogar es distinto, y segundo porque estaríamos violando su intimidad y derecho de autonomía. Pero lo cierto es que sí podemos darles a las personas herramientas y conocimientos para que puedan generar acuerdos que estén en línea con sus objetivos, y que les permitan tener una vida efectiva tanto a nivel laboral, como personal y familiar. Algunas de las iniciativas que desde Iceberg estamos ayudando a desarrollar en las empresas tienen que ver con:

 

Desafiar los estereotipos y paradigmas

Aún hay quienes piensan que a las mujeres les es natural o les salen mejor ciertas tareas, y que por ello deberían hacerlas. Y viceversa para los hombres. Para esto lo mejor es ofrecer espacios de conversación y reflexión donde se puedan comprender las diferencias entre sexo y género, y el cómo estamos influenciados por los paradigmas culturales.

 

Comunicar lo que ganan los hombres y las mujeres con hogares más igualitarios

De acuerdo a una investigación de la ONU, cuando el padre y la madre trabajan en el hogar, y hay mayor corresponsabilidad, el ingreso familiar mejora y se favorece la estabilidad de todas las personas del grupo familiar. Por otro lado, los hombres pueden gozar de la paternidad y construir relaciones más cercanas, fuertes y duraderas con sus hijas e hijos, y con su pareja. Por último, mejores relaciones familiares nos hacen más felices, y disminuyen el riesgo de padecer enfermedades y estrés.

 

Ayudar a ampliar el concepto de lo que son las tareas del hogar

Las tareas del hogar no se limitan al aseo o a la cocina. Tales como estar pendientes de cómo se siente nuestra pareja y nuestros hijos e hijas, conocer los intereses y aspiraciones de los integrantes de la familia o escuchar activamente a nuestra pareja e hijos, y hacer que se sientan comprendidos y con la libertad de expresarse.

 

Dar a conocer y promover metodologías ágiles y diversas para organizarse en el hogar

Intercambiando con parejas amigas, nos dimos cuenta que hay tantas maneras de organizarse con las responsabilidades del hogar como familias. Algunas deciden repartir tareas en función de distintas variables, por ejemplo, cantidad, grado de complejidad, grado de frecuencia o incluso gustos y preferencias. Otras deciden implementar el agilismo en el hogar, y utilizan apps como Trello para asignar responsables por tareas, e ir viendo qué hay que hacer, qué se está haciendo, y qué ya está hecho. Otras, cuando hay agotamiento, deciden proponer un descanso y aprovechar para descansar y compartir juntos.

 

Proveer herramientas para tener conversaciones sobre corresponsabilidad en el hogar

Desafiar paradigmas y generar cambios en las dinámicas familiares no es tarea fácil. Se trata de conversaciones difíciles que requieren cierta preparación y poner en práctica algunas estrategias.

 

Ayudar a evitar pensamientos simplistas

Especialmente en estos tiempos de crisis se contempla que alguien en la pareja deje de trabajar, y por sentido común, ese alguien es la persona que menos gana. Los estudios de brecha salarial demuestran que las mujeres en el mundo siguen ganando menos que los hombres. ¿Está tu empresa dispuesta a correr el riesgo de perder el talento femenino? Hoy en día no podemos darnos ese lujo. Además de asegurar que en tu empresa compensan de manera equitativa a hombres y mujeres, puedes ayudar a todas las personas en tu organización a comprender que el trabajo doméstico y de cuidado, aunque no sea remunerado cuando lo hace un integrante de la casa, tiene un valor. Al cuantificarlo, es más fácil analizar las contribuciones económicas que cada persona hace en casa.

 

¿Qué iniciativas están generando en tu empresa para promover la corresponsabilidad en los hogares? ¡Comparte la experiencia!

 

¿Quieres conversar sobre maneras innovadoras para promover la corresponsabilidad desde tu empresa? ¡Contáctanos!

 

Sobre la autora:

round Shirley

Shirley Saenz

Consultora y facilitadora experta en interculturalidad, diversidad e inclusión a nivel organizacional en América Latina. Expert Panelist de los Global Diversity and Inclusion Benchmarks (GDIB). Profesora de Cross-Cultural Management en el MBA del Online Business School (OBS) y la Universitat de Barcelona. Co-fundadora de SIETAR Argentina (Society for Intercultural Education, Training and Research). Socia y directora de Iceberg Cultural Intelligence.

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