¿Cómo nos sentimos en un ambiente de trabajo inclusivo?

Existen dos realidades que están atravesando a muchas organizaciones hoy en día respecto a D&I. En primer lugar, se están haciendo importantes esfuerzos para continuar con la diversificación del talento. En segundo lugar, existe aún un largo camino por recorrer, no solo para aumentar la diversidad en sí, sino también para crear un ambiente de trabajo que permita apalancarse en la diversidad y genere los beneficios esperados. En otras palabras, un ambiente de trabajo inclusivo.

 

Ahora bien, ¿qué es exactamente un ambiente de trabajo inclusivo? Cuando una compañía se compromete con la diversidad, también debe comprometerse con la inclusión. Las compañías pueden reclutar agresivamente para componer sus problemas de falta de representación de diversos grupos, pero sólo una cultura de inclusión que abrace a todas las diferencias logrará que la organización pueda conservar a ese talento. Las personas no se quedarán si son excluidas constantemente.

 

Jennifer Brown, consultora en D&I y autora del libro “Inclusion: Diversity, The New Workplace & The Will To Change”, sostiene que la mayoría de nosotros nos sentimos incluidos cuando nuestros colegas afirman que pertenecemos, que importamos, que lo que hacemos importa y que escuchan lo que decimos. Basándose en las necesidades más profundas de los seres humanos y en algunos conceptos universales, definió 4 etapas de la Inclusión:

 

Etapa 1: Sentirse bienvenidos

Una cultura inclusiva contribuye a que todos los empleados se sientan bienvenidos. Cuando cada empleado es invitado a sumarse a la conversación, a un equipo de trabajo o a una reunión social, la moral y colaboración intergrupal vuela. Dar la bienvenida no se trata de un único acto aislado. Se trata de un conjunto de comportamientos que acogen a todas las voces, particularmente a aquellas que son diferentes a las de tu propia identidad, estilo o antecedentes.

 

Etapa 2: Sentirse valorados

Una vez que todos los empleados se sienten bienvenidos, es posible tomar el siguiente paso: hacerlos sentir valorados. A medida que los empleados se sienten más cómodos con su espacio laboral, también comienzan a sentirse más confiados con su trabajo, más asertivos en las discusiones, y asumen un mayor grado de responsabilidad por el éxito de los proyectos en los que participan. La organización y sus líderes, tienen que asegurarse que los empleados son proporcionalmente desafiados al asignárseles tareas relevantes y ofreciéndoles los proyectos más visibles para incrementar y reforzar el sentido de su valor como colaborador.

 

Etapa 3: Sentirse respetados

Mientras los empleados cumplen con estas nuevas asignaciones y roles, necesitan ser recompensados por sus logros. Los líderes que expresan su reconocimiento a los trabajadores de alto rendimiento se aseguran que los empleados se sientan respetados personal y profesionalmente. Esto puede incluir el hecho de destacar públicamente los logros de todos los miembros del equipo, o examinando la distribución de responsabilidades para asegurarse que existe una verdadera igualdad de oportunidades.

 

Etapa 4: Sentirse escuchados

Si se alcanzan las 3 etapas iniciales, es mucho más probable que las voces de todos los empleados sean escuchadas. Ser escuchados en el trabajo va más allá que una “caja de sugerencias” en el comedor. Se trata de  crear oportunidades para que todos los empleados tomen (o al menos contribuyan en) decisiones importantes. Escuchar implica potencialmente accionar, si corresponde, de parte del equipo de liderazgo; o al menos una atención intencional a los aportes, ideas y esfuerzos de los miembros del equipo. También implica apertura a recibir feedback constructivo, que quizás sea difícil, pero importante recibir.

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Las 4 etapas de la inclusión pueden pensarse como una progresión paso a paso, pero no necesariamente deben practicarse en este orden. El potencial completo de la diversidad solo puede alcanzarse cuando todos los miembros de una organización tienen un sentido de pertenencia, son respetados por lo que son y por lo que ofrecen, y se sienten completamente seguros y, por lo tanto, tienen la confianza de ser ellos mismos y decir lo que piensan.

 

¿Qué tan inclusivo sientes que es tu ambiente laboral? ¿Puedes contarnos un ejemplo de qué te hace sentir incluido?

 

Marcelo Baudino

Por Marcelo Baudino
Director de Iceberg Inteligencia Cultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

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