¿Cultura de exclusión? Cuando los sesgos inconscientes son la norma

Que nos digan que estamos sesgados es prácticamente un insulto para muchos de nosotros. Y esto sucede porque solemos asociar a los sesgos con el tipo de persona que somos. Por un lado se encuentran las personas buenas, que son abiertas de mentes, sin prejuicios y libres de sesgos. Y por otro están las personas malas, que son cerradas de mente, prejuiciosas y llenas de sesgos. Si este es nuestro punto de partida, entonces nos enfocaremos a identificar quienes son los “malos” que están sesgados, para luego tratar de eliminar sus sesgos. ¿Y con los buenos? Pues los buenos somos todos, ¿no es así?

 

Sin embargo, estar sesgados es una parte natural de la experiencia humana. En otras palabras, no existe un ser humano sin prejuicios. Nuestro cerebro busca instintivamente (y de manera inconsciente) patrones en el comportamiento, la apariencia y el habla de las personas con las cuales interactuamos, y luego los relaciona con nuestras propias percepciones, experiencias y preconceptos. Esto puede conducir a la exclusión y la sub-representación en la fuerza laboral, y a socavar el poder de la diversidad en los negocios.

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Ahora bien, existen determinados contextos propicios para la manifestación de sesgos y que suelen ser muy frecuentes en los ámbitos laborales de hoy:

 

1. Sobrecarga de información

Estamos constantemente rodeados de estímulos que compiten por nuestra atención. Incluso mientras lees esto, también te encuentras procesando los movimientos, los sonidos y los olores a tu alrededor. Tu cerebro tiene la tarea de decodificar todo esto a la vez. Puede ser difícil enfocar tu atención en una sola cosa cuando tus sentidos están saturados. Por lo tanto, necesitarás confiar en el procesamiento automático de la información, favoreciendo la posibilidad de que los sesgos encuentren su lugar.

 

Piensa: ¿Cuántas veces te sientes sobrecargado de información cuando tienes que tomar una decisión que afectará a otras personas?

 

2. Falta de claridad

Con toda esta información zumbando a nuestro alrededor, puede ser difícil descifrar el significado exacto de lo que estamos viendo o escuchando. Cuando la respuesta no es inmediatamente obvia, nuestros cerebros han aprendido a llenar los espacios en blanco con supuestos. Estos supuestos posiblemente estén basados en información incompleta, imprecisa o directamente incorrecta. En otras palabras, estarán sesgados.

 

Piensa: ¿Alguna vez has tenido que tomar una decisión en base a supuestos y con poca evidencia confiable?

 

3. La urgencia y la presión

Cuando estamos bajo presión para tomar decisiones rápidas, podemos omitir inconscientemente la parte del proceso donde digerimos la información que estamos recibiendo. Esto puede obligarnos a pasar por alto los detalles o hacer supuestos, los cuales contribuyen al comportamiento sesgado.

 

Piensa: ¿Alguna vez has tenido que tomar una decisión apresurada por un deadline, una urgencia, o un reclamo?

 

¿Te resulta familiar este contexto para la toma de decisiones en tu trabajo? Todos estos puntos pueden estar ocurriendo simultáneamente, lo que puede obligarnos a tomar atajos mentales y construir sesgos en nuestras mentes. En otras palabras, estamos amplificando una cultura de la exclusión sin darnos cuenta. Con el objetivo de tomar control de tus sesgos inconscientes, es fundamental tomar acciones positivas, como por ejemplo; eliminar las presiones de tiempo que pueden llevarte a tomar decisiones inmediatas, especialmente cuando éstas crearán o limitarán las oportunidades de otras personas.

 

Joe Gerstandt, un consultor en D&I, propone 3 preguntas que debes hacerte para taclear a los sesgos en las decisiones empresariales:

1. ¿Sé esto o creo que lo sé?

2. ¿Dónde está la evidencia?

3. ¿Puede esta evidencia ser interpretada de manera diferente?

 

Estas tres preguntas harán que disminuya tu proceso de pensamiento y analices los datos de manera diferente. Si logras hacer de esto un hábito, entonces estarás en el camino correcto para impedir que tus sesgos te lleven a excluir.

 

Marcelo Baudino

Por Marcelo Baudino
Director de Iceberg Inteligencia Cultural
Linkedin: https://ar.linkedin.com/in/marcelobaudino

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