Los efectos de la discriminación en la salud y el bienestar de las personas

A través de una revisión de 20 investigaciones empíricas publicadas entre el 2013 y el 2019 que dan cuenta de la relación entre la discriminación y la salud mental, “Understanding how discrimination can affect health” se ha recolectado suficiente evidencia de que la discriminación es un factor de riesgo para la salud.

Según la teoría del estrés social, la discriminación es un tipo de estresor que, al igual que otros estresores psicosociales, afecta seriamente el bienestar físico y psicológico de las personas. En primer lugar, la discriminación conduce a emociones negativas, las cuales a su vez provocan síntomas de angustia, depresión, ansiedad y aumentan el riesgo de trastornos psiquiátricos de por vida. Las emociones negativas llevan también a una desregulación biológica que puede contribuir a enfermedades subclínicas y crónicas, y además evita que las personas busquen ayuda de cualquier tipo o se comprometan con los tratamientos médicos que necesitan. En segundo lugar, cuando las personas son sujetos de discriminación, se daña su autoestima por cómo se empiezan a percibir a sí mismas. De esta manera, se afectan sus posibilidades de relacionarse efectivamente con los demás al impactar la forma en que son percibidas, afectando así su bienestar psicológico y emocional.

Los estereotipos, los sesgos, y el estigma con el que cargan algunos grupos poblacionales, hace que las personas enfrenten prejuicios y discriminación por su raza, cultura, religión, orientación sexual, situación económica, género, edad y hasta por su diagnóstico de salud mental. Está comprobado además que dichos efectos son más significativos en los grupos que tradicionalmente han sido menos privilegiados o subrepresentados. Por ejemplo, se han identificado efectos más significativos en la salud mental de las mujeres que en el caso de los hombres por cuestiones de discriminación. Del mismo modo, se ha encontrado que la acumulación de experiencias de discriminación a lo largo del tiempo se asocia con un mayor riesgo de problemas de salud mental, por ejemplo, síntomas depresivos.

Por otro lado, la discriminación hace que las personas se sientan más desconfiadas y esto afecta el nivel de amabilidad con el que se muestran. Así mismo, se han identificado correlaciones negativas entre la discriminación sufrida y la capacidad para organizarse y mantener la disciplina.

Promover una cultura incluyente, abierta a las diferencias, y en la que todas las personas se sientan respetadas y valoradas, es pensar en las condiciones que generamos para que las personas en la empresa puedan ser productivas y mantener un desempeño óptimo.

¿Qué están haciendo en tu organización para combatir los efectos de la discriminación en la salud y el bienestar de sus colaboradores? ¡Comparte!

 

 

Sobre la autora:

round Shirley

Shirley Saenz

Consultora y facilitadora experta en interculturalidad, diversidad e inclusión a nivel organizacional en América Latina. Expert Panelist de los Global Diversity and Inclusion Benchmarks (GDIB). Profesora de Cross-Cultural Management en el MBA del Online Business School (OBS) y la Universitat de Barcelona. Co-fundadora de SIETAR Argentina (Society for Intercultural Education, Training and Research). Socia y directora de Iceberg Cultural Intelligence.

97

You may also like

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *