4 consejos para gestionar los sesgos inconscientes en el trabajo virtual

Todas las personas tenemos sesgos, estos sesgos comúnmente conocidos como atajos mentales, nos permiten tener opiniones, hacer juicios, y tomar decisiones de manera eficiente sin tener que analizar detenidamente cada pieza de información, ya que el procesamiento inconsciente de nuestro cerebro, es quien lo hace. No obstante, en algunas situaciones estos sesgos nos pueden impedir aprovechar la diversidad de nuestros equipos y tomar las mejores decisiones. Las investigaciones muestran que, en momentos de estrés, crisis y ansiedad, es cuando más se activan estos sesgos, ya que son parte de nuestros mecanismos de autodefensa. ¿Cómo puedes gestionar estos sesgos?

1. Esfuérzate por trabajar, conectar y obtener las perspectivas de personas que son diferentes a ti. Así mismo, busca talento y oportunidades más allá de tu círculo más cercano. En momentos de crisis es cuando más queremos ir a lo seguro y a lo conocido, tendemos más a recurrir a personas que son y piensan como nosotros, y son quienes tenemos desarrollada más confianza. Pero, si hay algo a lo cual no deberíamos temer en este contexto, es justamente a la diversidad. Por otro lado, el trabajo virtual hace que nos tengamos que esforzar un poco más para ello, ya que tenemos que pensar en incluir lo que no podemos ver. A veces cuesta ponerle cara a las personas que participan en las reuniones virtuales o que están trabajando en X o Y proyectos, por lo que tenerlas en cuenta, requiere un mayor esfuerzo.

2. Crea espacios para conectar de manera profunda con las personas en diferentes momentos. Ante el contacto reducido que tenemos con las personas, podemos llegar a asumir que algún comportamiento que tuvo una persona es propio de su personalidad, cuando en realidad responde a factores externos que no podemos ver.

3. Considera y reconsidera las perspectivas que no están alineadas con tu punto de vista. El aislamiento físico hace que cada uno esté operando desde un ambiente diferente. La información y los datos no circulan de la misma manera, ya que no tenemos esos momentos de interacción física y casual. Por lo que ese punto de vista que no está alineado con el tuyo, puede ser la ficha del rompecabezas que te está faltando.

4. Crea momentos para conectar con la realidad del otro. Por cómo funciona nuestro cerebro, solemos trasladar nuestra realidad y contexto a las demás personas, y en base a eso tomamos decisiones que les afectan. Hoy que estamos trabajando desde espacios y contextos más diferentes que nunca, debemos evitar asumir cualquier cosa. Por ejemplo, no debemos asumir si una posición o proyecto sería bueno o no para determinada persona. Necesitamos ir y realmente averiguarlo.

 

¿Qué otras ideas agregarías a la lista? ¿Cuáles de estas acciones has puesto en práctica?

 

 

Sobre la autora:

round Shirley

Shirley Saenz

Consultora y facilitadora experta en interculturalidad, diversidad e inclusión a nivel organizacional en América Latina. Expert Panelist de los Global Diversity and Inclusion Benchmarks (GDIB). Profesora de Cross-Cultural Management en el MBA del Online Business School (OBS) y la Universitat de Barcelona. Co-fundadora de SIETAR Argentina (Society for Intercultural Education, Training and Research). Socia y directora de Iceberg Cultural Intelligence.

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